Somalia enfrenta los más altos niveles de crisis alimentaria aguda
La Clasificación Integrada de la Fase de Seguridad Alimentaria oIPC, advirtió que más del 40% de la población está devastado por la guerra en Sudán, se enfrenta a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda hasta este mes de mayo, mientras el conflicto entra en su cuarto año.
El IPC mencionó este jueves que una nueva evaluación que de las casi 19.5 millones de personas que enfrentan este nivel de inseguridad alimentaria, 135 mil personas estaban en la Fase 5, caracterizada por «carencias alimentarias extremas, hambruna, niveles muy altos de desnutrición y muertes por enfermedad o desnutrición aguda».
En sus despachos la AP destacó que el organismo resalta que «se espera que las condiciones empeoren aún más en la próxima temporada de escasez de junio a septiembre,se estima que se espera que 825 mil niños menores de 5 años sufran desnutrición aguda grave en 2026 debido a un acceso limitado a tratamientos médicos, lo que supone un aumento del 7% respecto al año pasado y un incremento del 25% respecto a los niveles prebélicos.Más de 98 mil 500 niños recibieron tratamiento por desnutrición aguda grave entre enero y marzo”.
AP manifestó que el conflicto bélico en Sudán estalló en abril de 2023 tras tensiones acumuladas entre el ejército y las fuerzas paramilitares de Apoyo Rápido que se convirtieron en un conflicto armado a gran escala. Al menos 59 mil personas han muerto, unos 13 millones han sido desplazadas y muchas partes del país han caído en la hambruna. Más de 30 millones de personas necesitan asistencia humanitaria.
El IPC dijo el jueves que encontró que ninguna zona está en hambruna, pero advirtió que 14 zonas en las provincias de Darfur del Norte, Darfur del Sur y Kordofán del Sur están en riesgo de hambruna si el conflicto se intensifica, el acceso a los alimentos empeora, la sanidad y el saneamiento disminuyen y aumenta el desplazamiento.
En 2025 se confirmó hambruna en el-Fasher, una ciudad importante de la región occidental de Darfur, y en la localidad de Kadugli, en Kordofán del Sur, los agricultores en Sudán se preparan para una costosa temporada de siembra, ya que aumentan los costes de los fertilizantes, la gasolina para el equipamiento agrícola y el gasóleo para las bombas de riego debido al conflicto en Oriente Medio.
Apuntó, la región del Golfo, donde cientos de barcos comerciales han quedado varados durante semanas debido al control iraní sobre el estrecho de Ormuz, suministra más de la mitad del fertilizante sudanés que se importa por mar. Los precios del combustible han subido alrededor de un 30%.
En febrero pasado de acuerdo a informes de la ONU alrededor de 6.5 millones de personas en Somalia sufren un hambre severa, mientras el empeoramiento de la sequía, el conflicto y los recortes en la ayuda global intensifican la crisis humanitaria del país.
En el informe de Clasificación Integrada de la Fase de Seguridad Alimentaria muestran que se proyecta que esa cantidad de personas enfrentarán niveles de crisis o peores niveles de inseguridad alimentaria para finales de marzo, también estima que se espera que 1.84 millones de niños menores de 5 años sufran desnutrición aguda en 2026, incluidos casi 500 mil sufrirán una desnutrición grave.
Funcionarios señalaron que la situación de la seguridad alimentaria se está deteriorando debido a la escasez de agua, la inseguridad, los conflictos y los históricos bajos niveles de ayuda humanitaria vinculados a los recortes globales en la financiación.La sequía intensificada, vinculada a precipitaciones inferiores a la media, ha provocado una inseguridad alimentaria generalizada, malas cosechas, pérdidas de ganado, subidas de precios de los alimentos y desplazamientos.
George Conwaycoordinador humanitario de la ONU para Somalia, comentó “la emergencia de sequía en Somalia se ha agravado alarmantemente, con precios del agua disparados, suministros limitados de alimentos, ganado moribundo y muy poca financiación humanitaria,la ayuda urgente para salvar vidas es esencial en los próximos meses, sin esperar lluvias hasta la temporada principal de lluvias, que va de abril a junio”.
Recalcó, incluso si las próximas lluvias se mantienen en niveles medios, se espera que 5.5 millones de personas sigan en crisis o peor a finales de 2026. La recuperación tras la sequía extrema llevará tiempo, la escasez de agua se está intensificando en el sur y centro de Somalia y no se espera que mejore sustancialmente, incluso si las próximas lluvias son de media.La sequía y el conflicto desplazaron a unas 278 mil personas entre julio y diciembre, interrumpiendo la producción agrícola, el acceso al mercado y la entrega de ayuda, según estimaciones de la ONU.
Las Naciones Unidas y el gobierno somalí advirtieron que los recortes sustanciales en la financiación han obligado a los socios humanitarios a reducir o suspender programas críticos de salvación, incluidos los proyectos de seguridad alimentaria, salud, nutrición y agua y saneamiento.
