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Denuncia ASF daños al erario público por 785 millones de pesos

La Auditoría Superior de la Federación dio a conocer que en la revisión de la Cuenta Pública 2022, detectó posibles daños al erario por 785 millones de pesos en las obras del Tren Maya, uno de los proyectos emblemáticos del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El organismo dio a conocer que realizó 12 auditorías al proyecto ferroviario, cuyos resultados fueron entregados ayer a la Cámara de Diputados como parte del tercer y último informe de la fiscalización del gasto del cuarto año de gobierno de la presente administración federal.

Las anomalías encontradas por los auditores incluyen pagos en exceso o indebidos a proveedores y empresas constructoras, erogaciones por trabajos innecesarios o de calidad deficiente, pago de intereses, deficiencias en la planeación de los trabajos en distintos puntos de las obras, así como la adquisición de un predio de 295 mil m2 para derecho de vía que no será utilizado, entre otras.

Destaca la auditoría de cumplimiento 2022-3-21W3N-19-0118-2023, en la que se reporta que el Fonatur “no proporcionó la información y documentación que justifique el pago por 10,019.3 miles de pesos para liberar el derecho de vía del Tren Maya”.

También la auditoría 2022-3-21W3N-22-0117-2023, en la que se da cuenta de pagos en exceso al personal por 11 millones 805 mil pesos, así como un desfalco por un millón de pesos “por concepto de servicios pagados no ejecutados”.

Para el caso del Tramo 2, Escárcega-Calkiní, en Campeche, la auditoría 2022-3-21W3N-22-0112-2023, determinó probables daños al erario por 28 millones 834 mil pesos, principalmente por pagos en exceso del Proyecto Ejecutivo, trabajos para la colocación de “Terracería a nivel subbalasto”, “Balasto”, “Obras de drenaje y un puente para el paso de fauna “que no cumplen con lo indicado”, y falta de supervisión a los trabajos realizados para la construcción de estaciones, paraderos, centros de atención, y obras de mejoramiento de zonas arqueológicas.

En el Tramo 3, Calkiní-Izamal, en los Estados de Campeche y Yucatán, la auditoría 2022-3-21W3N-22-0113-2023, determinó 65 millones 466 mil pesos pendientes por aclarar, principalmente por pagos en exceso en obras de salvamento Arqueológico, protección y tratamiento de vestigios, así como “trabajos que no cumplen con la calidad requerida” en la colocación de accesos, caminos auxiliares, pavimentos, guarniciones y señalización.

Tal vez una de las mayores irregularidades fue la señalada en gastos relacionados con el Tramo 4, Izamal-Cancún. Ahí, la ASF detectó pagos en exceso por 286 millones 261 mil pesos debido a la diferencia del costo en la integración de diversos precios unitarios, los cuales fueron analizados y recalculados por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), responsable de las obras del Tren Maya, en la Cuenta Pública 2021.

“Sin embargo, durante la Cuenta Pública 2022, se continuaron pagando con los precios unitarios del contrato”, indicó la ASF, que señaló que la causa de este posible desfalco a la hacienda pública es la falta de supervisión en la ejecución de los trabajos.

En el Tramo 5 Sur, Playa del Carmen-Tulum, en Quintana Roo, hay 2 millones 153 mil pesos por aclarar, principalmente por pagos en exceso y por el inadecuado control y seguimiento de la Bitácora Electrónica y Seguimiento de Obra Pública (BESOP).

En los Tramos 6 y 7, no se determinaron posibles daños, pero sí importantes deficiencias.

La ASF también descubrió que se realizaron pagos indebidos por 256 millones 99 mil pesos en la adquisición de terrenos para el Tren Maya. Y es que estos gastos se hicieron por “conceptos de bienes distintos a la tierra, ya que se realizaron sin contar con avalúos individuales con los que se comprobara que elementos se pagaron y como se determinaron las cantidades de cada uno de ellos”.

El organismo determinó que el Fonatur no acreditó que se realizó una valoración individualizada para cada predio adquirido, ya que no proporcionó documentación que comprobara cuáles fueron los elementos que se pagaron ni cómo se determinaron las cantidades de cada uno de estos. Y es que durante la auditoría, la dependencia entregó a la ASF documentos que no cuentan con firma, folio asignado, y en los que no se señala la persona responsable de realizar los levantamientos correspondientes, ni se cuenta con memorias fotográficas que respalden dichos levantamientos.

El personal de la ASF encontró adicionalmente que se pagaron intereses financieros por 54 millones 105 mil pesos, calculados al 31 de octubre de 2022, por pagos en exceso en el suministro de acero de mil 169 millones de pesos.