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Arzobispo Carlos Aguiar Retes pone en riego la fe católica

Este 5 de febrero, la arquidiócesis de México recordó el inicio del gobierno pastoral del arzobispo Carlos Aguiar retes. En otros tiempos, la conmemoración hubiera significado una fiesta de gozo y agradecimiento por la vida del pastor a las ovejas y el fortalecimiento de la fe que, sin embargo, está alicaída poniendo en franco riesgo a la fe católica en la Ciudad de México.

A lo largo de estos ocho años de gobierno pastoral, el blog de infovacticano ha documentado pormenorizadamente esta situación devastadora. Si a Iglesia de la arquidiócesis de México vive aún es gracias a la acción de miles de files y comprometidos sacerdotes que sólo esperan un momento decisivo en esta parte de la historia: el relevo del arzobispo Aguiar.

Hace ocho años, la aceptación de la renuncia del arzobispo Norberto Rivera trajo un bullicioso ánimo para seguir adelante con aires frescos, pero lo que resultó fue una putridez taponada en una cloaca de opacidades inauditas y lesivas hacia el pueblo de Dios. No sólo este pontificado de Aguiar es un lío de improvisaciones pastorales dejada a la mano de burócratas curiales, pesa sobre él la escandalosa falta de transparencia de sus recursos y patrimonio del que nadie sabe nada, ningún consultor está enterado y, en pocas manos, la riqueza de una arquidiócesis, necesaria para las labores de evangelización. Simplemente está sumergida en espesas nieblas controlada por oscuros personajes que, desde que fueron impuestos por Aguiar, creyeron que esta arquidiócesis era la gallina de los huevos de oro.

Quizá sea necesario refrescar la memoria. A diferencia de Aguiar, quien está próximo a salir, los fieles de esta arquidiócesis teníamos información concreta gracias a un reporte del último arzobispo y que tuvo la virtud de ser ampliamente difundido en medios. Hoy, si alguien lo quiere descargar o consultar del sitio del arzobispado, simplemente es imposible, se han eliminado todos los archivos, documentos, informes, gacetas e información que, por obligación canónica, deberían estar disponibles porque, simplemente, forman parte de la memoria histórica.

Cuando ese informe se dio a conocer coincidíamos que esa transición trazaría nuevas particularidades, pero se consolidaba una evaluación objetiva otorgada directamente por los responsables de cada área de pastoral del arzobispado de México. En 84 páginas, el resumen de toda la arquidiócesis ofrecía una dinámica envidiable que permitía entender el complejo manejo de la maquinaria arquidiocesana incluyendo entidades ahora en cuestión como Basílica de Guadalupe.

En enero de 2018, el nuevo arzobispo, en ese entonces, recibía toda la organización administrativa y del conjunto de vicarías de la curia arquidiocesana. Datos sobre la situación patrimonial y económica general además de los programas de salud y de seguridad social para los sacerdotes del arzobispado de México y ocho vicarías territoriales, eran parte del engrose en un compendio bien estructurado cuando el territorio arquidiocesano comprendía el espacio geográfico del Estado llamado Ciudad de México.

Además del fortalecimiento de áreas específicas vinculadas a los archivos e historia del arzobispado, la eficiencia pública y mediática de la Comunicación Social en los ámbitos y de una arquidiócesis de México en la que existían 467 parroquias constituidas en enero de 2017 a 2023 habían 307, después del desmembramiento arquidiocesano. Hasta 2018, prestaban su labor sacerdotal 2 mil 67 presbíteros (651 de la arquidiócesis, 167 no incardinados que pertenecen a otras diócesis y 1059 sacerdotes religiosos, es decir, que pertenecen a Institutos o Sociedad de Vida Apostólica). En 2023, existían 1328 sacerdotes entre diocesanos y religiosos  También, había, 190 diáconos permanentes, ministerio que Aguiar Retes se empecinó en destruir, ordenado sólo unos cuántos. En 2023, eran150.

En ocho años, Aguiar Retes no dado ni un informe puntual acerca de los asuntos más urgentes de la arquidiócesis. No hay seguimiento de la administración de los inmuebles, por ejemplo, que se mencionaban en el reporte del cardenal Norberto Rivera Carrera. Nada se sabe de las reuniones de consultores… y todo pende de un supuesto sinodalismo democratista que nos ha sumido en el caos. Esa es la deuda de Aguiar y no podría irse sin que todos, todos los fieles de la arquidiócesis, conozcamos qué ha hecho con la arquidiócesis primada de México.

¿Qué ha pasado en Basílica? Después de dar a conocer que existían procesos canónicos abiertos contra el rector, la inquietud del presbiterio se ha manifestado por no tener datos al día de lo que ha sucedido. Ese hermetismo levanta dudas y genera sospechas. Y no es para menos. Se calcula que en Basílica de Guadalupe asisten cerca de 20 millones de peregrinos al año, un promedio de 2,300 peregrinaciones programadas e infinidad de peregrinaciones no programadas como son grupos familiares, empresariales o asociaciones.

Cada vez es mayor el número de visitantes y ese recinto opera sin cabeza. Su manejo es bastante complejo, dadas las características del recinto y los servicios que continuamente se requieren.