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“Marcha del Silencio” de la Generación Z

Un grupo de manifestantes de los llamados Generación Z realizaron ayer una protesta silenciosa en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, en contra del gobierno federal, señalando que no hay nada que celebrar, esto, con motivo del llamado de Claudia Sheinbaum a según ella, festejar el movimiento de la Cuarta transformación, como se hace llamar el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

La movilización inició alrededor de las 11:35 horas en el Ángel de la Independencia, con paso hacia Bellas Artes, donde realizaron un mitin.

La manifestación, como ya lo señalamos, se convocó como una acción de contraste frente a la marcha del 6 de diciembre, que celebrsiete años de la llamada Cuarta Transformación. Los jóvenes señalaron que, desde su perspectiva, “no hay nada que celebrar”, al considerar que diversas problemáticas del país continúan sin cambios o han empeorado.

La Generación Z mantiene su protesta nacional convocada bajo el lema “No hay nada que celebrar”, en un año marcado por tensiones políticas, denuncias de violencia y reclamos de justicia.

La movilización, que continúa en desarrollo, ha registrado una participación menor a la esperada y derivó en una división entre los manifestantes durante su recorrido por el Centro Histórico de la Ciudad de México.

La protesta fue organizada por jóvenes universitarios, colectivos y ciudadanos independientes, una semana después del mitin masivo realizado en el Zócalo encabezado por el gobierno federal, evento que generó críticas por presunto acarreo.

Iván Rejón, vocero de la marcha, señaló que el movimiento se deslinda de cualquier acto violento o confrontación y reiteró que la convocatoria está abierta a la participación de personas ajenas a la Generación Z.

De acuerdo con Rejón, la movilización busca visibilizar y generar conciencia entre la ciudadanía y el gobierno federal sobre la crisis de seguridad que atraviesa el país.

El vocero afirmó que, según los datos que citó, se reportan al menos 130 mil personas desaparecidas en México.

Uno de los momentos clave de la jornada ocurrió tras casi dos horas de manifestación, cuando los participantes se dividieron en dos grupos importantes.

Un primer bloque optó por permanecer en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes, como muestra de respeto y precaución hacia los artesanos instalados en la plancha del Zócalo capitalino.

En contraste, otro contingente decidió continuar su avance hacia el frente de Palacio Nacional para manifestarse en el corazón de la capital.

Presuntos integrantes de este segundo bloque señalaron haber observado a personal de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) vestidos de civiles, a quienes acusaron de estar listos para provocar desmanes una vez que los manifestantes ingresaran al Zócalo.

Tras la división de la marcha, algunos locatarios del Centro Histórico comenzaron a cerrar sus cortinas e instalar maderas frente a sus establecimientos como medida preventiva para proteger su mercancía, ante la posibilidad de incidentes mientras la movilización continúa su desarrollo.