Joaquín Sabina se despidió de su público
En medio de la nostalgia y la alegría, el cantautor español Joaquín Sabina anunció su retiro de los escenarios, marcando el concierteo en el Movistar Arena de Madrid, España, como el último de su gira a sus 76 años.
Casi al final de su presentación de la gira ‘Hola y adiós’, el trovador expresó que este espectáculo fue el último de su vida, volviéndolo en el más importante y el que más recordará con emoción.
Y se fue sin decir, llámame un día
El cantante #JoaquínSabina se despidió de los escenarios durante su presentación en el Movistar Arena de Madrid
Con la voz entrecortada, agregó que ‘Hola y adiós’ contempló 71 presentaciones con más de 700 mil entradas vendidas, por lo que este concierto en Madrid llevaba por nombre solo ‘Adiós’.
‘Este concierto en Madrid es el último de mi vida y por lo tanto el más importante de mi vida porque es el que en los años próximos recordaré con más emoción. Esta gira que se llamaba ‘Hola y adiós’ y que ha pasado por medio mundo esta noche ya se llama solo ‘adiós’, manifestó.
Durante el show, hizo un repaso de muchas de las canciones de los 17 álbumes publicados, desde finales de los 70′ cuando inició su carrera, para finalmente retirarse entre ovaciones.
En total, Sabina interpretó 23 melodías, entre las que estuvo: ‘Calle Melancolía’, ‘Por el Bulevar de los Sueños Rotos’; ‘Esta Boca es Mía’; ’19 días y 500 noches’; ‘Ahora que’; ‘Noche de boda’, entre otras.
A sus 76 años, el cantautor nacido en Úbeda expresó “un adiós enormemente agradecido” por haber visto “crecer sus canciones”, que “de un modo misterioso” se instalaron “en la memoria sentimental de varias generaciones”.
El repertorio abarcó piezas de sus diecisiete álbumes, desde sus inicios en los años setenta hasta temas que acompañaron generaciones enteras. Entre ‘Yo me bajo en Atocha’ y la emblemática ‘Princesa’, la interpretación final de la noche, Sabina ofreció 23 canciones, cuatro de ellas interpretadas por integrantes de su banda.
La tan coreada ‘Calle Melancolía’ tuvo un peso especial. El artista recordó que fue la segunda composición de su vida, escrita hace cuatro décadas, y que decidió incluirla en esta gira tras “mirar en el baúl de las canciones antiguas, oxidadas y semiolvidadas”. Ese gesto de volver a sus raíces resumió el espíritu de una velada que mezcló nostalgia, gratitud y reposada honestidad.
Uno de los momentos más celebrados llegó cuando Sabina compartió el origen de ‘Bulevar de los sueños rotos’. Recordó cómo Chavela Vargas le contó que vivía en ese “bulevar” y cómo él lo interpretó como un regalo poético que merecía convertirse en canción.
“Me puse a escribirla en el cuadernillo que siempre llevo encima, y antes que a nadie tuve el honor de cantársela a Chavela Vargas los dos solos, mirándole a los ojos”, relató antes de iniciar el tema con el público de pie. La anécdota reforzó su faceta más íntima, aquella que siempre ha estado ligada a experiencias compartidas y a amistades profundas.
Este retiro llega después de enfrentar diversos problemas de salud, incluidos episodios graves como el accidente de 2020 en el entonces Wizink Center. Ahora, Sabina opta por un punto y aparte, alejándose de los escenarios pero sin renunciar a la música que lo ha acompañado toda su vida.
