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Fernández Noroña mantiene su costoso tren de vida

Pese a los constantes llamados de la presidente Claudia Sheinbaum a los integrantes y seguidores de la 4T, sobre vivir sin lujos ni derroches para practicar la austeridad republicana, el senador Gerardo Fernández Noroña, sigue haciendo oídos sordos y tal y como lo dijera hace unos meses, lo que haga con su dinero es su problema y se lo gasta en lujos, comidas y viajes a los cuales muy pocos mexicanos tienen acceso, lo cual no sería grotesco, si este funcionario no fuera de los principales críticos del sistema capitalista y de los más rápidos para responder cualquier asunto qu de dinero de la oposición se llame.

Han sido muchas y variadas las situaciones en las que se ve el derroche de dinero que hace este personaje, quien nunca ha demostrado que efectivamente gasta su dinero, y no el dinero de los mexicanos, pues aunque ha señalado que no lo paga de los recursos públicos, lo cierto es que no ha demostrado que así sea.

La más reciente de sus “austeridades” fue una comida en el restaurante  cantina Los cuchilleros, sitio nada económico, y en el cual se dio un buen banquete, que a decir de los ahí presentes, su cuenta fue muy elevada.

Así que una vez más demuestra que lo dicho por la presidente, es algo que a él, no le importa.

Bien lo dijo cuando aclaró que no tiene ninguna obligación de vivir en austeridad.

Contrario a ello, apenas el fin de semana, Sheinbaum, nuevamente, se centro en el tema de “Austeridad” desde el gobierno, así como la exhibición de lujos, mismo que ha sido de gran polémica entre integrantes del partido, debido a su vida ostentosa, aún cuando son personajes políticos cercanos a la mandataria o la dirigente del partido guinda, Luisa Alcalde.

Sheinbaum reflexionó frente a los morenistas sobre su política de “austeridad”, explicando la profundidad con la que deberían aplicarla:

 “La Austeridad Republicana significa reducir los privilegios y destinar los recursos públicos para beneficio del pueblo”. Destacó que en su gobierno los políticos deben apegarse a la «austeridad» y la «justa medianía».

Contrario a lo que personajes como el senador Noroña ha dicho, la presidenta subrayó términos como la “moral” o la “ética”, ya que el tema también debería de trastocar la vida personal de los políticos:

 “En nuestro país, donde la mayoría de las y los ciudadanos viven con un salario mínimo que alcanza para cubrir lo más básico, no puede haber justificación moral, ética ni política para que quienes sirven al pueblo vivamos rodeados de lujos o privilegios; mucho menos si se asumen como parte de un movimiento que hemos prometido, desde nuestro origen, poner fin a los abusos del poder y transformar la Vida Pública de la Nación”.

Lo malo, es que no solo Fernández Noroña se burla de los llamados de la presidente, son varios los morenistas que al parecer, el poder los volvió locos, pues tan solo hace poco la alcaldesa de Acapulco, Adelina López salió ante los medios con un collar de más de 200 mil pesos, siendo un personaje acusado de desvío de recursos y algunos delitos más, sin pena ni gloria, respondió que fue un regalo y no tiene la culpa de ser tan amada. Lo anterior no sería problema, si no fuera porque de acuerdo a la ley, ellos también tienen limitantes para recibir regalos o están incurriendo en delitos, pero, en este clima del no pasa nada, seguirán igual.

Lo mismo sucedió con diputados y sus esposas quienes han sido exhibidos por el nivel de vida que manejan, muy superior a sus ingresos, con ropa de marca, viajes en primera clase, destinos turísticos impensables para la mayoría de los mexicanos, al igual que los hijos, hermanos y familiares de Andrés Manuel López o la gobernadora de Veracruz, en fin, la lista es muy larga, pero, el sentido es el mismo, todos se burlan de las directrices de su presidente.