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Anuncian celebración por 700 años de Tenochtitlán

Lorena Vázquez Vallín, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dio a conocer que el 26 de julio, se van a celebrar los 700 años de la Fundación de Tenochtitlán, una de las fechas más aceptadas para la fundación de nuestra gran ciudad de México-Tenochtitlan.

Señaló que en 1325, bueno, es la ya conocida y famosa hierofanía, en la que el águila se posó sobre un nopal y devorando, en una metáfora, a sus enemigos.

Esta águila representaba, desde luego, al dios principal de los mexicas, el Dios de la Guerra. Y se presenta en ese portento encima del nopal porque es la tierra, es el sitio marcado por este dios como la tierra prometida para los mexicas.

De tal suerte que la fecha de 1325, entonces, es sumamente importante, al ser la fecha en la que se revela el dios de los mexicas para la fundación de la ciudad.

También es importante decir que, desde la Presidencia de la República, se selecciona la fecha del día 26 de julio porque es el día del segundo paso cenital del sol sobre la antigua Tenochtitlan, esta fecha es de suma importancia, existe una tradición importante de celebraciones al segundo día del paso cenital del sol dentro de la tradición de las grandes ciudades del centro de México, y en ese sentido Tenochtitlan no fue la excepción.

El día 26 de julio, se hará una reactuación en el Zócalo capitalino, donde se narrará un poco la epopeya de la migración del pueblo mexica hasta llegar a su tierra prometida por su deidad tutelar, que es nuestra gran ciudad, aquí donde estamos el día de hoy.

También se va a mostrar un monumento conmemorativo alusivo a esta fecha fundacional donde, desde luego, se plasmará el Teocalli de la Guerra Sagrada, que es el monumento mexica donde tenemos la certeza de la hierofanía y la fecha en el año 2-Casa, de 1325, agregó.

Al respecto, la jefa de gobierno, Clara Brugada comentó: Como bien ya se dijo, aquí, hace 700 años, hombres y mujeres surcaron a remo un gran lago, guiados por el dios “Colibrí Zurdo” Huitzilopochtli, para cumplir la profecía: asentarse ahí donde se levantara el águila que desgarra una serpiente sobre un tunal.

Al pie de los volcanes, sobre un lago que se abría como espejo de la luna, los mexicas tejieron la gran alianza de los pueblos. No llegaron, además, con las manos vacías y heredaron un conocimiento muy importante: heredaron el cálculo de las estrellas, la cuenta de los días; levantaron templos trazaron calzadas; sembraron las aguas con chinampas, que hasta la fecha nos producen alimentos, y esculpieron en piedra la memoria del tiempo.

La ciudad que fundaron hace 700 años, nuestros ancestros, sigue viva y su corazón late en todos los rincones de nuestra urbe.

Así que esté año, junto con el Gobierno de México, vamos a llevar a cabo un conjunto de celebraciones, así que vamos a compartirlas con ustedes.

Primero es el Sendero de la Isla. Y se llama “isla” justamente lo que era la Gran Tenochtitlán y Tlatelolco. Y con el programa Yolotl-Anáhuac alrededor de los 23 kilómetros, que es el perímetro de lo que era la Gran Tenochtitlán, vamos a intervenir con luces, con cenefas, también con mucha iluminación, con murales, va a ser algo muy especial, hasta con huellitas, que se va a poder recorrer lo que era la Gran Tenochtitlán.

Luego, para la ceremonia que nos hablaban de “México Tenochtitlán. Siete Siglos de Legado de Grandeza”, 3 mil 500 danzantes de comunidades de Pilares y Utopías realizarán un recorrido simbólico: “La migración ancestral del pueblo mexica”; y saldrán de Chapultepec, de la gruta de Cincalco y arribarán al Zócalo ese mismo día.

También, el Gobierno de la Ciudad de México está produciendo la ópera fílmica Cuauhtemoczin. Es una ópera en náhuatl que narra la heroica defensa de México Tenochtitlan encabezada por Cuauhtémoc, el último tlatoani, y se presentará en el Palacio de Bellas Artes y el Zócalo mismo.

Y desde Milpa Alta, llega el nopal. Aquí tienen ustedes una exhibición del nopal, que es un poderoso símbolo de nuestra tierra. Y surge “La nopalera en el corazón”, que es una exposición de arte público de 50 esculturas de nopal intervenidas por artistas, colectivas, colectivos. Ya lo pueden visitar en Paseo de la Reforma. Y para enero crecerá a 250 esculturas de nopal intervenidas.

Y también tenemos varias acciones para las infancias. Publicaremos un libro para niños, niñas, que se distribuirá en todas las escuelas primarias públicas de la Ciudad. El libro para colorear se llama Códice Tenochtitlan “Asentamiento mexica”; y es para divulgar la historia de la migración del pueblo azteca.

Y en el Museo Yancuic inauguraremos la exposición “Códice cósmico de México Tenochtitlan”, que será una experiencia audiovisual inmersiva.

Y por último, en el Zócalo de la Ciudad para la celebración. Va a haber esculturas y videomapping.

El espectáculo se proyectará como nunca antes sobre las fachadas de Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, “Memoria Luminosa 3”. Recorre los años desde la llegada de un pueblo migrante proveniente de Aztlán hasta las últimas transformaciones de una de las ciudades más fascinantes y grandes del mundo.

En esta celebración también tendremos en el Zócalo, 5 reproducciones monumentales de las más sorprendentes esculturas mexicas descubiertas hasta la fecha: la Piedra del sol, el Teocalli de la Guerra Sagrada y las increíbles representaciones de las diosas Coatlicue, Coyolxauhqui y Tlaltecuhtli.

Descubre la historia de tu Ciudad en el Zócalo, del 11 al 27 de julio.

Memoria luminosa, México-Tenochtitlán, 700 años.

Como parte de la conmemoración de los “Siete Siglos del Legado de Grandeza de México-Tenochtitlan”, el 26 de julio del 2025, a las 10:00 horas en el Zócalo capitalino, la Defensa llevará a cabo una representación escenográfica de algunos de los momentos más emblemáticos de Tenochtitlán y del pueblo mexica.

Tiene como objeto reforzar la identidad, el sentido de pertenencia y el orgullo patriótico entre los mexicanos, resaltar la participación de la mujer en este devenir histórico y generar una reflexión en la sociedad respecto a la importancia de su participación en los momentos claves y trascendentales de nuestro país.

Para tal fin, en esta escenificación se realizarán 4 actos y 3 escenas con apoyo de 838 actores: 300 mujeres, 538 hombres; 50 pequeñines entre niños y niñas.

Todo parte de una narrativa entre un seno familiar, el padre, la madre, la niña llamada “Victoria”, para hacer esa vinculación del pasado con el presente. Y la niña Victoria les comienza a contar lo que aprendió en la escuela, les platica un poco de Huitzilopochtli y de la encomienda que les da para salir del Aztlán y llegar a la tierra prometida donde encontrarán un águila devorando una serpiente en un nopal.

Comienza así su migración. Pasan muchos años, pasa mucho esfuerzo, y hay un cambio de nombre entre los aztecas y se convierten en mexicas (inaudible) Huitzilopochtli, proporciona un arco, la flecha, la red, y los consagra como un pueblo guerrero destinado a trascender.

Se da la “Ceremonia del fuego nuevo”, que es una ceremonia religiosa, la más importante de los mexicas, que se realizaba cada 52 años y era una ceremonia de surgimiento y de renovación de su mundo.

Finalmente, encuentran esa señal. La migración de más de 200 años, el portento del águila devorando a la serpiente en un nopal se vislumbra. Hay algarabía, gozo, éxito; sin embargo, falta mucho, es necesario luchar por la libertad y la grandeza de ese pueblo.

Se narra la transición de los primeros tlatoanis y sus alcances; sin embargo, también se cita que son vasallos del pueblo tepaneca bajo el señorío de Maxtla.

Se tienen que ir a la guerra, hay un ritual de declaración de guerra, es con un carácter abierto, de honor.

Tlacaélel, un noble guerrero, declara la guerra a Maxtla, de los tepanecas, para irse a la batalla al día siguiente.

En ese momento, hay dos puntos importantes: Tlacaélel tiene que incitar y exhortar a algunos mexicas que todavía dudaban en ir o no a la guerra para alcanzar sus anhelos o continuar en vida a pesar de que fuesen vasallos.

Empieza todo como un rumor, es una palabra que se va replicando de voz en voz que se convierte en una gran proclama y un sentimiento de unión. Todo empieza como “Meshico”, “Meshico”, “Meshico”, y se empieza a replicar desde el primero hasta el último de los mexicas.

También es importante resaltar el apoyo de la población, mujeres, ancianos, dando sustento, curando a los heridos, dando agua y comida, y replicando y animando la voz, a la misma voz: “Meshico”, “Meshico” y “Meshico”.

Se forma la Triple Alianza: Tenochtitlan-Texcoco-Tlacopan. Generan un proceso de hermanamiento entre esos grandes señores de la Anáhuac, cuya presencia abarca de océano a océano, pero cuya influencia trasciende hasta nuestros días.

Llega, pues, el esplendor, el esplendor de Tenochtitlan con sus alcances culturales, políticos, sociales, comerciales, religiosos y militares, donde la mujer tenía un rol muy importante como médicas, maestras, poetisas, sacerdotisas.

Inclusive había un nombre especial para las mujeres que dando a luz perdían la vida: la mocihuaquetzqueh, “la mujer que se yergue”; la colocaba en un lugar estamentario similar a los de los guerreros caídos en combate.

Y, finalmente, llegamos a nuestro México contemporáneo. Una reflexión de nuestro glorioso pasado en voz de las mujeres de los pueblos originarios. Le damos voz a “La Reina Roja”, a Tecuichpo, a Ñuñu y a “Flor de tierrita tolteca”, para dejar claro que no solamente no fueron los mexicas, sino fue esa mixtura de méritos y logros de distintas personas en distintos lugares que nos dieron el México que hoy tenemos.

Diego Prieto, director general del INAH señaló:  Porque estamos orgullosos de tener esta gran ciudad que hoy vive momentos apasionantes y muy promisorios de Transformación que, desde hace 204 años, es la capital de un país independiente y soberano; que hace 500 años sufrió el embate de la ocupación española y la lamentable caída de México-Tenochtitlan; que hace 700 años empezó a destacar en el Valle de México como un gran centro político que prevaleció en la mayor parte del territorio que conocemos como Mesoamérica.

Una ciudad que se asienta en un territorio en el que desde hace 3 mil años, hace 3 mil años empezó a haber poblamiento.

México-Tenochtitlan no es el primer pueblo ni la primer fundación en el Valle de México, hay otras muy señaladamente; por ejemplo, Cuicuilco, que emerge, más o menos, mil años antes de nuestra era. Y un territorio en el que podemos encontrar presencia humana desde hace 14 mil años, que empezaron a circular grupos humanos por este territorio.

México ha sido siempre entonces una ciudad pluricultural, ha sido un territorio de constantes migraciones, ha sido una tierra que ha recibido a muchas poblaciones que han hablado diversas lenguas y que, finalmente, acunó dos portentosas ciudades en esta zona lacustre del centro del Valle de México: México-Tenochtitlan y México-Tlatelolco.

Celebramos entonces el inicio de la fundación de estas dos grandes ciudades, particularmente México-Tenochtitlán. Y como se ha visto, lo queremos hacer con un enorme sentido de recuperación de la memoria, de recuperación de la fortaleza de quienes han hecho poblado y construido esta ciudad.

Y, finalmente, también asociado a este evento, se emitirá un billete de lotería para el sorteo superior, el viernes 25 de julio de 2025; y se emitirá un timbre postal con valor nominal de 9 pesos para conmemorar estos “Siete Siglos de México-Tenochtitlan”.