A la Corte ya la perdimos: AMLO

Después que la Suprema Corte invalidara el acuerdo para blindar las obras de AMLO, el presidente mantuvo los ataques contra los ministros, al señalar que “ya los perdimos”, de ahí que tuviera listo un nuevo decreto, dijo ayer, en la mañanera.

Sí, nos adelantamos porque ya sabíamos que en la Corte había la intención de frenar las obras que estamos realizando en el sureste, el Tren Maya, el istmo, y otras obras importantes de beneficio para la gente.

Y la Corte, como se dice coloquialmente, ya la perdimos. Yo creo que siempre había estado alejada del pueblo y cercana al poder, pero ahora de manera descarada están al servicio de los potentados, de la minoría, de lo que conceptualmente, teóricamente, se conoce como la oligarquía, que es el poder de los ricos, eso es la oligarquía, la democracia es el poder del pueblo.

Entonces, el Poder Judicial y en particular la Suprema Corte están al servicio de la minoría, ellos no tienen ningún aprecio hacia las acciones en beneficio del pueblo raso, nada, no les importa. Es como vivir en otro mundo; existe un divorcio completo entre este aparato que simula impartir justicia y las necesidades de la mayoría de los mexicanos, por eso sentimos que hace falta una reforma en el Poder Judicial.

Entonces, ya sabíamos que iban a tratar de frenarnos en la construcción de estas obras estratégicas. Y no estoy hablando al tanteo, no estoy inventando nada, todos los amparos a las obras que estamos llevando a cabo se promueven por un grupo vinculado a los jueces, a lo magistrados, a los ministros del Poder Judicial, esto que hablábamos ayer, de cómo existe una asociación de abogados con estas características que está dedicada a promover amparos en contra de las obras que estamos llevando a cabo desde la construcción del aeropuerto ‘Felipe Ángeles’. Ahí está un exministro de la Corte que sigue teniendo mucha influencia, y sobre todo que pertenece al supremo poder conservador.

José Ramón Cossío y otro abogado, Carbonell.Miguel Carbonell.

Miguel Carbonell, que fue de la asociación de Claudio. Bueno, todos ellos.

Litigio Estratégicose llama la asociación.

Gerardo Carrasco, ese aparece en todas las demandas de amparo. Y Gómez Mont, el que fue secretario de Gobernación de Felipe Calderón, que es de los abogados más ricos de México y del mundo, porque es una eminencia en el manejo de influencias.

¿Más que Diego?Trabajan juntos, son del mismo equipo, no sé quién tenga más dinero; pero sí, su especialidad es esa, el tráfico de influencias.

Y esto es para también aclarar que no es que sean buenos abogados. Hay abogados brillantes, muy buenos abogados, pero íntegros y sin agarraderas, además que les molesta ese influyentismo de estar haciendo antesala en las oficinas de los ministros y desayunando, y comiendo, y cenando con diputados y dirigentes de partidos, y desde luego con ministros, y con los abogados de las grandes corporaciones económicas, financieras y, si se puede, hasta con los jefes de las corporaciones.

Esa es la labor, tienen a sus ayudantes que son lo que hacen el trabajo legal, pero lo esencial en su labor son las relaciones públicas, el llamado lobby. Entonces, este grupo influye mucho en la Corte.

Y los que están en la Corte también vienen de la época en que no se entendía que los únicos negocios que deben interesar al servidor público son los negocios públicos, por eso se dio a conocer otro decreto para proteger las obras y se declaró que son de seguridad nacional y de interés público.

Entonces, no hay problema, nomás decirle a la gente, por eso, afortunadamente.

Incluso ayer el ministro Alberto Pérez Dayán dijo que ellos no se van a doblar, que van a seguir defendiendo la Constitución, que están fuertes, y expresó también su rechazo a esta propuesta de que ministros y ministras sean elegidos por el voto popular.

Sí, pues ellos deben de seguir defendiendo su postura. Nosotros hemos aprendido que, el que se aflige, se afloja.

Ellos no defienden la Constitución, ellos no defienden la Constitución, ellos defienden sus intereses y los intereses de quienes se sentían dueños de México.

Esa es una mentira, ellos no defienden la Constitución; tan no la defienden, que ellos la violan. Tan claro —porque no estoy inventando nada—, que hay un artículo en la Constitución, el 117, que establece que ningún funcionario puede ganar más que lo que gana el presidente, y ellos ganan cuatro, cinco veces más de lo que yo gano, y con argucias legaloides ellos tienen esos privilegios violando flagrantemente la Constitución. Entonces, que no vengan aquí con demagogia porque ya no es ese tiempo, que engañaban.

Y acerca de lo otro, el pueblo va a decidir. Yo les voy a dar a conocer una encuesta que creo que publica hoy El Universal acerca de eso. ¿Saben? No está en encuesta, pero leí, a ver si es cierto, que el 68 por ciento de los mexicanos, 68 por ciento, está a favor que el presidente entrante, mujer u hombre, cuente con mayoría en la Cámara de Diputados, en la Cámara de Senadores para poder llevar a cabo reformas constitucionales y continuar con la transformación.