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Sectores económicos, a favor de renovar el T-MEC

El 78.5 por ciento de los sectores económicos están de acuerdo en la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo proceso iniciará en ocho días, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante la presentación de los resultados de la Consulta Pública para la revisión del tratado.

El secretario, detalló que las mesas para llegar a estas evidencias se llevaron a cabo en los 32 estados de la República con 30 sectores de la economía. “Es la primera vez que se hace una consulta en México de este tamaño. Más, menos 78.5 por ciento nos dijeron estar de acuerdo, entonces es obvio que México está en favor de la renovación del tratado”, mencionó el funcionario.

Las cámaras industriales, el sector agropecuario, los ingenios azucareros, está todo el país, la industria fílmica, en fin, estamos todos los que hemos participado hasta el día de hoy en estas consultas. Bueno, ¿qué es lo que podemos señalar? El objetivo de las consultas, precisamente, era estar listos para el inicio de las conversaciones con los Estados Unidos. ¿Por qué lo presentamos hoy? Porque dentro de ocho días iniciamos el proceso.

Es un ejercicio que va a ser sumamente útil porque nos permite, primero, llegar a la conclusión de que el consenso nacional, el acuerdo nacional, sin lugar a dudas, es que el tratado permanezca, que ha sido positivo para nuestro país. Lo acaban ustedes de ver en las cifras, números redondos, 78.5 por ciento, ya lo dijo Altagracia, sólo lo supera el fútbol y las tortillas. De suerte que, entonces, México tiene un consenso muy claro.

Esto es consultable, por supuesto que el texto se le pasó a decirle a Vidal, pero le vamos a poner ahora el QR y está a su disposición para consultarlo. Está toda la descripción en detalle, ya, está toda la descripción, detalle de lo que se dijo, lo que ustedes necesiten consultar, por favor, estamos a sus órdenes para eso. No lo vayan a mover, ya.

Muchas gracias. Cualquiera lo puede consultar, tiene que ser muy transparente, es lo que nos pidió la presidenta Claudia Sheinbaum. ¿Por qué las consultas? Bueno, nos dijo la Presidenta en su momento, y así las convocamos para que todos los sectores del país, así como todas las entidades federativas, pudieran poner sobre la mesa sus preocupaciones y sus propuestas respecto al futuro del tratado.

Hoy en día tenemos ya los resultados que nos dicen, hay un acuerdo muy amplio, como ya lo dije, y también están claramente marcados en qué puntos tenemos preocupaciones. Asimetrías, como un mecanismo laboral, asimetrías como las que acaba de escribir el Secretario, otras preocupaciones que tienen que ver con medidas unilaterales, como la aplicación de aranceles según la norma 232 o la que fuere, la 301, que finalmente van en contra del tratado.

Se manifiestan estas preocupaciones claramente a lo largo de las conversaciones, las consultas, y eso nos va a servir también para tener un mandato muy claro.

¿Qué nos preocupa? ¿Qué queremos y qué nos preocupa? ¿Y qué proponemos? Bueno, hay otra conclusión muy importante de las consultas, que es el principio de certidumbre en las decisiones entre los tres países. Si tomamos en cuenta que estamos en competencia con toda la cuenca del Pacífico, en donde están tomando decisiones de mediano plazo, es decir, si ustedes revisan lo que fueron las conversaciones ahora que fue APEC, recién en Corea, se van a dar cuenta que los países de Asia se están integrando mucho más rápido y sus reglas no están cambiando, se están perfeccionando.

Entonces, también se dijo en las consultas, creo con razón, que no nos podemos dar el lujo de introducir elementos estructurales de incertidumbre en la relación entre los tres principales socios, cuando estamos compitiendo con países con niveles de certidumbre muy elevados.

Hay algunos en los que no tienen renovaciones de los poderes en muchos años. Nosotros, además de que nos las pasamos en elecciones, no podemos estar haciendo o discutiendo reglas básicas todo el tiempo, simplemente porque eso va a ser una de las desventajas principales autoimpuesta en relación a otras regiones del mundo. Nadie nos va a esperar.

Si alguien tiene duda de ello, vea, por ejemplo, el crecimiento de las exportaciones de Indonesia, Malasia, Tailandia o Vietnam hacia los Estados Unidos y hacia México también. O las inversiones que están haciendo para semiconductores, para industria automotriz, para industria aeronáutica, para inteligencia artificial.

En resumen, hay también en las consultas, lo van a ustedes a notar, un sentido de urgencia estratégica, que es ¿por qué tenemos que estar perdiendo tanto tiempo, en lugar de avanzar en una visión común, respecto a nuestras posibilidades de competir con otras economías, que además son muy competitivas? No todo es subsidio, no todo es dumping, no es cierto.

Hay eficiencias, hay capacidad de innovación, hay integración y hay escalas. Entonces, estamos en una competencia mayúscula, mayor. Y entonces, las consultas nos dejan ver eso también, sentido estratégico.

Bueno, ¿cuáles son los argumentos de México para esta primera ronda de conversaciones? Si ustedes ven el comunicado que se hizo, muy escueto y por eso más valioso, porque hay declaraciones que son hojas y hojas, dices bueno, ¿y esto qué quiere decir? Son tres párrafos, el párrafo sustantivo dice tres conceptos para iniciar las conversaciones.

Primero, reducir la dependencia de Norteamérica respecto a otras regiones del mundo. No había estado ese texto en ningún otro comunicado, que yo recuerde. Eso significa que está empezando a predominar la intención de competir con otras regiones del mundo, vis-a-vis o en comparación a cuando iniciamos estas conversaciones informales, que ahora serán formales la próxima semana, el inicio de la discusión era, tengo un déficit contigo, es decir, ¿cómo reducimos el déficit?, ¿cómo lo hacemos cero? Eso fue hace un año, parece una década, pero fue un año.

Entonces, el que estemos ahora conversando sobre cómo reducir la dependencia, déjenme ponerles algunos ejemplos para tratar de ilustrar lo que estoy diciendo, porque si no, tal vez no se entiende bien. Estados Unidos y México, dependemos 90% de los precursores que se necesitan para fabricar cualquier medicamento, 90%.

Si hay alguna interrupción en esa cadena de suministro, por razones políticas, geopolíticas u otras, pandemias, no podemos producir medicamentos, 90%. Pero dicen ustedes, bueno, pero y el siguiente paso de la industria farmacéutica son APIs, nosotros le decimos APIs, pues también dependemos por completo. Bueno, cambien ustedes, bueno, esos son medicamentos.

Todos los cárnicos aminoácidos, necesitamos aminoácidos para producir cárnicos, 90% y así sucesivamente. Entonces, la primera conversación no es cómo voy a reducir el déficit contigo o cómo voy a sacar ventaja en tomate o aguacate, o cómo lo hago para sacarte del mercado la carne, sino qué vamos a hacer para reducir la dependencia del 90%. ¿Qué haces tú y qué hago yo? Hay cosas que no podemos reemplazar en el corto plazo.

O sea, pensar que en un año vamos a hacer la sede de la industria electrónica del mundo, pues yo creo que no es muy factible, en un año. Pero si nos lo proponemos, tal vez en una década sí. Cuando empezó la industria automotriz a llegar a México, no hacíamos autopartes. Hoy surtimos el 46% del mercado de los Estados Unidos. Pero toma tiempo, ¿no? Inversiones comunes, una lógica común, sino no lo puedes lograr. Bueno, entonces el primer punto de la conversación es ese, yo creo que tiene un gran valor.

Y nosotros ya tenemos hecho todo nuestro expediente, gracias a las consultas, de lo que México puede hacer y quiere hacer, quiere proponer. Bueno, dos, la segunda, esa primera cuestión va a significar algo que pronto se los vamos a comunicar también, que hay que hacer en paralelo, que es cómo nos preparamos para lo que va a venir. O sea, cómo vamos a producir eso, quién lo va a hacer, cuándo, cómo, con qué inversiones, qué infraestructura.

Es decir, ya no estar solamente esperando si va a haber normas comerciales como las que tenemos, sino ya tener claro cuál es el siguiente paso, porque va a haber un segundo paso. Si no, no sería el primer tema. Ahí está escrito.

Segundo tema dice reglas de origen. Muy bien, cómo vamos a manejar las reglas de origen para competir con los demás. Pero hay que verlo como, esta es una operación, háganse de cuenta, con láser en microscopio, porque si no vas a crear más trastornos económicos de lo que quieres resolver.

Entonces son reglas de origen. Y la tercera, seguridad, seguridad económica. Es decir, qué es lo indispensable, qué es lo que necesitamos, porque el mundo al que vamos ya no es el que era, por las tensiones geopolíticas que hay y porque ya no tenemos una sola potencia hegemónica, sino que hay varias y en pugna.

Entonces, seguridad económica es clave. Bueno, pues esa va a ser la primera ronda de conversaciones. ¿Eso quiere decir que ya tenemos resuelto todo? No, pero hace un año, si yo les hubiera dicho que teníamos para marzo el inicio de la primera ronda de conversaciones formal, la mayoría de ustedes me habrían dicho, este secretario es demasiado optimista.

Hace un año decíamos, ¿habrá tratado? Ahora, ¿por qué está pasando eso? En primer lugar, yo creo que es de reconocerse la estrategia que ha tenido la Presidenta. Nuestra presidenta empezó con una… en primer lugar nos mandó a llamar antes de que entrara el gobierno, para prepararnos para lo que venía. Todavía no ganaba el presidente Trump, era, podía ser o podían no ser.

Y nos convocó y nos dijo, vamos a prepararnos para el escenario más difícil, desde ahora. Y por eso se hizo el Plan México, que ustedes ya conocen. Bueno, paso número dos, diseñar una estrategia basada en sangre fría, precaución, no temor, pero sí administración del tiempo y de los impulsos.

En cambio, nosotros, ya lo vieron ahora en los datos, el 40% de lo que le exportas tiene componentes de Estados Unidos. Y además, pues es obvio, porque le compras muchísimo, le integras y va y viene. Bueno, entonces es una razón, entonces la estrategia de la Presidenta de apuntalar esa realidad, pues está dando resultados muy bien.

Vamos a seguir una metodología de esta forma. Hay 40 representaciones del sector privado que participaron en todas las consultas, con diferentes grados de intensidad. Obvio, estaremos consultando a los 40.

Y una novedad, si se quiere, es que estamos integrando al sector académico de México, porque les vamos a consultar muchas cosas. ¿Por qué no? Se dedican a estudiar, analizar y son libre pensamiento. Y es muy importante que nos den su opinión sobre diferentes cosas que estamos preguntando.

Entonces, más bien piensen en un cuerpo de alrededor de 100 que nos van a estar asistiendo durante todo el proceso.

Muy cerca del sector privado, muy cerca de los demás sectores. Vamos a consultar a la academia, el INEGI nos va a apoyar con la información, Banco de México también.

Entonces, ese es el equipo de México. Ese es lo que tenemos que hacer. Sabemos cuál es el mandato y sabemos a quién le tenemos que preguntar y tenemos que informar a lo largo de las conversaciones para que esto nos salga bien para los intereses de México.