Escala violencia contra sacerdotes
Informe del Centro Católico Multimedial destaca el insostenible ataque que está sufriendo la iglesia católica en México, no sólo por ser sacerdotes, sino también por buscar la estabilización social, lo que, aunado a la polarización provocada desde la clase política, aumentan la violencia en todos los estratos sociales.
En los últimos siete años, distintas comunidades católicas fueron blanco de una escalada alarmante de ataques contra espacios religiosos que no solo profanan lo sagrado, revelan también lo que todos sufrimos: Una profunda crisis de seguridad y valores en nuestra sociedad.
Incidentes reportados en Guerrero, Veracruz, Guanajuato y Jalisco y varias zonas del país no son hechos aislados, sino síntomas de un mal mayor: la impunidad que provoca que templos y comunidades eclesiales se conviertan en blancos de la violencia, lo que es absolutamente condenable y exige respuesta inmediata de las autoridades.
Guanajuato, azotado por la violencia del crimen organizado, ahora ve cómo sus parroquias y comunidades se convierten en extensiones donde la violencia campea y la vida de fe es víctima colateral.
Y en Jalisco, el horror se materializa de manera alarmante. El 20 de agosto, en la colonia Lomas del Cuatro de San Pedro Tlaquepaque, el cuerpo encobijado de un joven de 25 años fue abandonado al costado de la Parroquia de la Divina Providencia.
Sacerdotes, Religiosos, Seminaristas y Agentes de Evangelización asesinados y violentados en México.
En México, la exacerbación de la violencia alcanza niveles que tocan a todos los sectores. Desde la clase política hasta un ciudadano de a pie, nadie está exento de padecer circunstancias difíciles que dañan o enlutan a la sociedad. Uno de esos sectores es la Iglesia católica que ha padecido el dolor por haber perdido, de manera violenta, a casi un centenar de ministros de culto, obispos o sacerdotes, además de laicos.
- Un cardenal,
- 62 sacerdotes,
- Un diácono,
- 4 religiosos,
- 23 laicos, entre ellos una periodista católica, han sido asesinados.
A esta lista se agregan 3 sacerdotes desaparecidos.
El Centro Católico Multimedial, a través de sus reportes anuales, ha documentado los casos de sacerdotes y agentes de evangelización agredidos y asesinados por sexenios como una manera de determinar por períodos los casos sucedidos.
En el sexenio de Andrés Manuel López Obrador junto con lo que va del presente bajo Claudia Sheinbaum, trece sacerdotes fueron asesinados; si bien el número de homicidios ha descendido en comparación con el sexenio 2012-2018, nuevas formas de violencia y agresión aparecen como una forma continua que lastima a las comunidades y parroquias católicas.
En el período 2018-2024, se dieron los siguientes casos:
Sexenio Andrés Manuel López Obrador (2018-2024)
31 casos violentos contra obispos, sacerdotes y laicos.
- 10 sacerdotes asesinados.
- 7 obispos violentados.
- 13 sacerdotes y un seminarista asesinados.
Prevalencia de casos por Estado: Baja California, Tamaulipas, Morelos, Guanajuato, Durango, Chihuahua, Jalisco, Michoacán y Chiapas.
Sexenio Claudia Sheinbaum Pardo (2024-2025)
- 3 sacerdotes asesinados.
- Un sacerdote desaparecido.
- 23 laicos cercanos a los trabajos pastorales de
la Iglesia fueron asesinados.
Prevalencia de casos por Estados: Guerrero, Tabasco, Baja California, Chiapas, Guanajuato, Estado de México, Colima y Ciudad de México.
Un fenómeno preocupante es la violencia contra personas laicas y comunidades. Anteriormente, los sitios de culto eran lugar en el que se marcaba un “terreno neutro” en el que la violencia se detenía. Esto parece perderse debido a casos por demás preocupantes como tiroteos en las inmediaciones o apuntando hacia edificios e inmuebles parroquiales, agresiones y asesinatos contra fieles laicos o el sacrificio de familias católicas completas que rechazan cualquier tipo de colaboración que apoye al crimen organizado.
En México el hostigamiento criminal es estratégico contra sacerdotes y comunidades católicas, pero no por una persecución de índole religiosa sino porque el país padece un alto riesgo en el ejercicio de varias profesiones y actividades como el sacerdocio, el periodismo y la defensa de los derechos humanos.
Otra condición es la polarización provocada desde la clase política. Se identificaron incidentes específicos de ataques mediáticos por parte de políticos o funcionarios públicos contra el clero católico en México durante 2024-2025. Estos se centran en acusaciones de intromisión en política o de exponer hechos incómodos para la clase política como críticas a la violencia, inseguridad y políticas de pacificación. El contexto general es de tensión entre el gobierno (bajo López Obrador hasta octubre 2024) y de más conciliación con la presidenta Sheinbaum y la Iglesia, complicado por el proceso electoral de 2024 y la crisis de violencia. Los ataques mediáticos incluyen declaraciones públicas en conferencias de prensa, redes sociales y entrevistas donde se acusa al clero de alinearse con la oposición o interferir en asuntos estatales.
El panorama de la seguridad urbana y rural en México enfrenta una mutación alarmante. Lo que antes se consideraba un terreno de respeto infranqueable, hoy es zona de guerra.
El Centro Católico Multimedial (CCM) presentó su Reporte 2025, una radiografía de la violencia contra sacerdotes, agentes de pastoral e instituciones de la Iglesia Católica, donde la cifra de impunidad alcanza un escalofriante 80 por ciento.
Desde 2013, el CCM ha documentado de forma sistemática la agresión al clero.
En los últimos siete años, que abarcan la administración 2018-2024 y el inicio del actual periodo gubernamental, 13 sacerdotes fueron asesinados.
Aunque la cifra representa un descenso en comparación con los 19 homicidios registrados en el sexenio de 2012-2018, el reporte advierte que la violencia no ha desaparecido, sino que ha mutado hacia objetivos más vulnerables: los laicos y los líderes comunitarios.
En este periodo, la distribución de los crímenes arroja datos contundentes:
10 sacerdotes asesinados durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
3 sacerdotes asesinados en lo que va de la presente administración (2024-2025).
Guerrero se posiciona como el estado más golpeado por esta crisis de seguridad.
