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Ex alcalde Francisco Chíguil dio contratos millonarios a su familia en GAM

Fiel a las costumbres de los morenistas, el ex alcalde de la Gustavo A. Madero se jacta de terminar con las prácticas corruptas, poniendo palabras huecas en sus labios, como si no supiera que es de los principales señalados por corrupción y desvío de recursos.

El exalcalde morenista habría beneficiado con más de 119 millones de pesos a empresas de su hermano y allegados; especialistas advierten violación a la Ley de Responsabilidades Administrativas

Una red de nepotismo y desvío de recursos habría operado durante la gestión de Francisco Chíguil Figueroa en la Alcaldía Gustavo A. Madero. Documentos oficiales revelan que el hoy senador de Morena y excoordinador de campaña de Clara Brugada habría otorgado contratos públicos por más de 119 millones de pesos a empresas vinculadas con su hermano, Saúl Chíguil, y con colaboradores cercanos a su familia.

Durante los dos periodos al frente de la demarcación (2018-2024), la administración maderense adjudicó decenas de contratos a compañías fundadas por parientes y socios del exalcalde, en aparente violación a la Ley General de Responsabilidades Administrativas, que impide a los servidores públicos intervenir en procesos donde existan intereses personales o familiares.

Entre las empresas favorecidas destacan Fórmula Orión, Ingeniería y Tecnología Orión y Ficsa Fórmula, creadas en 2020 por Saúl Chíguil, su esposa e hijos. Un personaje recurrente en los documentos es Jorge Luis Fernández Barragán, administrador de dos de estas firmas y apoderado legal de Mantenimientos y Construcciones Especiales J, beneficiada con contratos por más de 83 millones de pesos.

Asimismo, Erika Monserrat Gutiérrez López, contratista vinculada a la red, recibió adjudicaciones por 18.8 millones de pesos entre 2020 y 2024, mientras Virginia Vázquez Hernández, socia de Ingeniería y Tecnología Orión, obtuvo tres contratos adicionales por 13.5 millones.

El escándalo crece no solo por los montos, sino por la secuencia de recompensas políticas: tras dejar la alcaldía para apoyar la campaña de Brugada, Chíguil logró colocar a su esposa, Beatriz Rojas Martínez, como titular del DIF capitalino, lo que refuerza las sospechas de tráfico de influencias dentro del círculo morenista.

Las acusaciones contra el exalcalde se suman a un historial polémico que incluye el caso News Divine, denuncias por extorsión a comerciantes y negligencia institucional. Legisladoras del PAN han exigido una auditoría integral y una investigación penal por presunto uso electoral de recursos públicos.

El llamado “clan Chíguil” se ha convertido en símbolo de los vacíos éticos y de control que persisten en la administración pública capitalina, donde —bajo el amparo del poder político— los lazos familiares parecen pesar más que la transparencia y la legalidad.