Espectáculos

Ana Bárbara, una juez respetuosa en La Academia

El político, activista por los derechos civiles y pastor bautista estadounidense Jesse Jackson, sentenció: “Nunca mires hacia abajo a nadie, a menos que le estés ayudando a levantarse”. Esa acción solidaria de apoyo y de ponerse en el lugar del afligido se denomina empatía, y dentro del reality musical La Academia, Ana Bárbara, se ha ganado el título de “La juez empática”.

Su opinión en el concurso de Azteca Uno —en la décimo tercera generación que celebra 20 años como el programa de nuevo talento musical más importante de América Latina— suele basarse en sus experiencias como cantante y también como concursante, ya que en sus inicios  en el ocaso de los años ochenta desfiló por un sinfín de certámenes en busca de fama.

“No participé en un concurso, sino en diez. Desde niña siempre estuve a expensas de que te validen con una opinión, como fue en concursos infantiles y luego como representante de la belleza de mi estado, San Luis Potosí, en Señorita México 1989,  como el Rostro del Heraldo, en dos ediciones de Valores Juveniles Bacardí y sólo me faltó concursar con Chabelo.

“El director de La Academia, Alexander Acha, me bautizó como La juez empática, porque dice que siempre busco ser empática antes de dar mi veredicto”, explicó.

Ana Bárbara destacó que en sus opiniones, como parte de la mesa de críticos de La Academia —junto con Arturo López Gavito, Lolita Cortés y Horacio Villalobos— siempre intenta ponerse en los zapatos del otro y sus críticas pretenden impulsar el talento y la humildad en los participantes.

“Recuerdo una opinión de Pepe Garza, a quien no le gustó lo que hice en Valores Juveniles. Luego fuimos jueces en la emisión hispana Tengo Talento, Mucho Talento, y ahora trabaja conmigo en mis shows en Los Ángeles. En la búsqueda de un escaparate, me han juzgado y me han dicho que no.

“Me criticaban por tocarme mucho el cabello mientras cantaba y por usar un gallito en la voz. Pero Jaime Almeida me dijo que yo iba a llegar lejos, pues mi estilo era imitable. Así que el mensaje es ser uno mismo”, advirtió.

Recordó que cuando empezaba su carrera, en la incipiente década de los noventa contó con el incondicional apoyo de la desaparecida “embajadora de la canción mexicana”, María de Lourdes.

“En la promoción de mi primer disco estuvo conmigo en el canal de noticias ECO, donde me ayudó a ponerme los zapatos, en un acto de gran humildad”, destacó. 

La reina de la música grupera reveló que lanzará su disco de duetos antes de que termine el año y emprenderá una gira por EU, Centro y Sudamérica.