Economíaprincipal

Sube el precio de16 de los 24 productos incluidos en Plan antiinflacionario

Hugo Martínez Zapata

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta la variación de precios de los productos de la canasta del Plan antiinflacionario anunciado por el Gobierno Federal a fin de establecer su impacto en el mercado, encontrando que 16 de los 24 productos elevaron su precio.

Estos son los productos que aumentaron su precio: naranja 200%; jitomate 66.67%; cebolla 57.89%; huevo 43.75%; papa 40%; arroz 28.57%; azúcar 16.67%; frijol 12.50%; papel higiénico 12%; sardinas 10.53%; lata de atún 10%; aceite 8.89%; pan de caja 7.69%; chuleta de puerco, bistec de res y pollo entero presentaron un alza de un 10% promedio nacional.

Mientras que seis productos mantuvieron su precio (manzana, chile jalapeño, pasta para sopa, tortillas, zanahoria y jabón de tocador) y 2 bajaron su precio (leche y limón).

Además de los productos de la canasta antinflacionaria, estos productos también subieron su precio: aguacate 69.23%; tomate 66.67%; chile serrano 36.36%; jabón de lavandería 17.86%, manteniéndose la escalada inflacionaria de precios en el país.

“México es un país predominantemente urbano, por logística y cultura, lograr que la población cultive lo que se coma resultará a todas luces inviable, debe ser el mercado el que satisfaga la demanda de alimentos de la población; más allá de pretender anclar los precios se deberá proponer nuevos programas y políticas públicas de apoyo a la actividad comercial en pequeño, de lo local, así como fortalecer el poder adquisitivo”, mencionó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

La inflación se ha comido literalmente los aumentos al salario mínimo, dejando por debajo el poder de compra de la gente, donde 6 de cada 10 mexicanos siguen sin que les alcance para poder comprar los alimentos que demandan sus hogares y 2 de cada 10 viven el hambre, padecen la desnutrición y colocan en máximo riesgo su salud.

México lleva más de 70 años urbanizándose, de tal suerte que la vida urbana y metropolitana predomina por sobre la vida rural, 8 de cada 10 mexicanos viven en las ciudades, llamar a la población a que cultive lo que se coma (frutas, hortalizas y/o legumbres) resulta inviable, tanto logística como culturalmente. Este hecho es de mayor preocupación, ya que pareciera ser un acto de descarga de responsabilidad gubernamental a una responsabilidad ciudadana.

El verdadero reto siempre ha sido, es y será que nuestro sistema socioeconómico responda y satisfaga las necesidades que demanda la población a fin de encontrar la mejor calidad de vida.

El presente monitoreo confirma también que buscar anclar precios máximos en un mercado tan extenso y diferenciado como el nuestro, a todas luces resulta una tarea cuasi imposible de concretar. Tabasco, Morelos e Hidalgo resultaron ser las entidades que presentaron una mayor variación de precios.