Ariadna Montiel promete cero tolerancia a la corrupción
Morena celebró su octavo Congreso Nacional con la renuncia formal de Luisa María Alcalde y la toma de posición de Ariadna Montiel como su líder nacional quien en su primer posicionamiento como presidenta nacional de Morena, aseguró que de ninguna manera se permitirá la corrupción en el partido.
Montiel elevó el tono político en defensa de la soberanía nacional al advertir una “amenaza cada día más intensa” contra México y acusar intentos de injerencia extranjera.
La Dirigente llamó a la militancia y al pueblo de México a mantenerse firmes y unidos, al sostener que actores externos y medios buscan desestabilizar al país y frenar el proyecto de la Cuarta Transformación.
Hoy hay una ofensiva permanente contra nuestro movimiento”, afirmó, al señalar que “ninguno de los medios de comunicación que conocemos y sus comentócratas o gobierno extranjero puede romper la unidad que tenemos con el pueblo”.
En ese contexto, respaldó la política internacional de la presidenta Claudia Sheinbaum bajo la premisa de “cooperación sí, subordinación no, injerencismo jamás”.
Montiel fue más allá al pronunciarse sobre el escenario internacional, al apoyar el llamado para poner fin al bloqueo económico contra Cuba. “Respaldamos el llamado de nuestra presidenta en Barcelona para poner fin al bloqueo económico al hermano país de Cuba”, sostuvo.
Acusó a la oposición de promover la intervención extranjera como estrategia política, al señalar que “han optado por promover la intervención extranjera como principal estrategia”, lo que, dijo, los coloca en contra del interés nacional.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, sentenció que su gestión mantendrá una política de cero tolerancia frente a la corrupción, advirtiendo que ningún perfil será postulado a cargos de elección popular si existen sospechas de conductas ilícitas, sin importar su nivel de popularidad.
Durante su primer mensaje como dirigente nacional ante cientos de congresistas que votaron por ella para asumir la presidencia del partido, Montiel fue tajante al señalar que la honestidad es un requisito innegociable para quienes aspiren a representar al movimiento en 2027, asegurando que:
Si tenemos certeza de que alguien comete un acto de corrupción, aunque haya ganado la encuesta, no serán candidatos”.
La líder partidista hizo un llamado urgente a los gobiernos emanados de Morena para realizar un «examen de conciencia» y separar de sus cargos a cualquier funcionario que incurra en prácticas deshonestas, subrayando que la prioridad debe ser honrar la confianza del pueblo.
«Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena… en Morena, los corruptos no tienen cabida», afirmó, destacando que el poder no debe buscarse por ambición personal, sino como un servicio basado en principios y valores.
Montiel vinculó esta exigencia ética con la defensa del movimiento ante lo que llamó una «ofensiva permanente» de la oposición y amenazas a la soberanía nacional.
La amenaza a nuestra soberanía es cada día más intensa; frente a ello resulta imperativo que como movimiento mantengamos la unidad, la patria y el momento así lo requieren… La oposición se muestra cada vez más como lo que es: entreguista, apátrida y contraria al interés nacional. En resumen, son traidores a la patria. Buscan sembrar la duda, la desinformación y el miedo para regresar por sus privilegios”, recalcó.
Al ratificar su respaldo total a la Presidenta de la República, insistió en que la unidad y la integridad moral son las únicas herramientas para enfrentar a una derecha que, a su juicio, busca recuperar privilegios mediante la intervención extranjera y la desinformación.
La dirigente concluyó que lo que está en juego es la legitimidad misma del proyecto político, la cual depende enteramente de mantener una trayectoria impecable frente a la ciudadanía.
Antes, al comenzar el congreso en el World Trade Center de la Ciudad de México, con la presencia de liderazgos, gobernadores y la plana mayor de Morena, el presidente del Consejo Nacional y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo pidió a todos sus liderazgos y militantes a no ver a la política en la lógica de facciones “en los que unos ganan y otros pierden”, y en los que hay una búsqueda permanente del poder.
“Ningún proyecto de transformación está exento de las tensiones propias de la disputa por el poder político. La forma en que procesemos nuestras diferencias será observada por millones de mexicanos”, expuso.
Durazo aseveró que hay momentos en que no bastan ganar elecciones, sino saber cuidar la victoria, honrar la confianza del pueblo y poner la causa por encima de los intereses personales.
Reconoció que hay también voces internas que buscan sembrar dudas sobre el rumbo de nuestro proyecto.
“Vivimos campañas de desprestigio y apuestas externas e internas sobre nuestro desgaste. Hay que cuidar a Morena”, expuso.
Tras aprobar los puntos que se van a tratar en este octavo congreso morenista, el gobernador de Sonora adelantó que en el 2027 Morena va a mantenerse como la primera fuerza política de México.
“La relevancia de este objetivo no es solamente un tema electoral sino de gobernabilidad”, indicó.
Durazo Montaño dijo que frente a las voces externas en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum, Morena le refrenda su respaldo a la mandataria nacional.
Con el coro de “presidenta, presidenta, presidenta”, el presidente del Consejo Nacional afirmó que Sheinbaum no está sola y van a apoyar todas sus decisiones.
