Papa León XIV nombra a Monserrat Alvarado laica Prefecta del Dicasterio
Su Santidad León XIV nombró a María Montserrat Alvarado actual presidenta y directora de operaciones de EWTN News prefecta del Dicasterio para la Comunicación a partir del primero de noviembre de 2026.
La Oficina de Prensa del Vaticano dio a conocer que nacida en Ciudad de México, Alvarado cuenta con títulos académicos de la Universidad Internacional de Florida y la Universidad George Washington. De 2009 a 2023 ocupó puestos de liderazgo en el Becket Fund for Religious Liberty, participando en iniciativas dedicadas a la defensa de la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana.
Desde 2023, ha desempeñado el cargo de presidenta y directora de operaciones de EWTN News, la división de noticias de la Eternal Word Television Network, supervisando plataformas mediáticas internacionales que producen contenidos en siete idiomas a través de televisión, radio, prensa escrita, medios digitales y redes sociales.
Apuntó, con la designación de Monserrat Alvarado, el heredero de San Pedro continúa el camino de reforma y renovación de la Curia Romana iniciado por el Papa Francisco, que ha visto cómo se ha confiado a fieles laicos, hombres y mujeres, puestos de liderazgo y responsabilidad al servicio de la Iglesia universal. Alvarado es la primera mujer no religiosa en ser nombrada prefecta de un dicasterio de la Santa Sede.
Refirió, creado por el Papa Francisco el 27 de junio de 2015 como parte de la reforma de la Curia Romana, el Dicasterio para la Comunicación supervisa los sistemas de comunicación de la Santa Sede, entre los que se incluyen Vatican News, Radio Vaticana, L’Osservatore Romano, Vatican Media (servicios de foto, audio y vídeo), la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la editorial vaticana, la Imprenta Vaticana y la Filmoteca Vaticana.
Además de las funciones operativas y tecnológicas que le han sido asignadas, el Dicasterio también profundiza y desarrolla los aspectos propiamente teológicos y pastorales de la actividad de la Iglesia en el ámbito de la comunicación. Alvarado sucederá a Paolo Ruffini, a quien el Papa Francisco nombró en 2018 como el primer prefecto laico de un dicasterio de la Curia Romana, y que cumplirá 70 años el próximo mes de octubre.
El departamento de comunicación de la Santa Sede manifestó que María Monserrat Alvarado aseguró “aunque este nombramiento ha sido inesperado, lo recibo con un sincero deseo de servir al Santo Padre, el Papa, en el inicio de su pontificado. Y estoy agradecida a Paolo Ruffini por su liderazgo a lo largo de los últimos años y espero continuar, con amistad y esperanza, la importante labor de fortalecer el Dicasterio para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia en Roma y en todas partes para comunicar a Cristo al mundo”.
Mientras Paolo Ruffini envió una carta a los empleados del Dicasterio para la Comunicación donde enfatizó “el Dicasterio lleva grabado en su propio ADN el deber de mantenerse constantemente en sintonía con el mundo de la comunicación, en rápida evolución. Desde el momento en que nacimos como institución, nuestra estrella guía ha sido y sigue siendo esta: no detenernos nunca, pasar el testigo sin dejar de correr, estar presentes aquí y ahora, en este mismo instante, como piedra de toque de una comunicación que es instrumento de una comunión que crece con el tiempo. He entrado en la recta final de la carrera, antes del momento en que —en el largo viaje que es nuestra vida laboral—, al haber alcanzado los 70 años, la edad fijada para la jubilación, pasaré el testigo a Montserrat Alvarado como próxima prefecta. Nos conocemos bien. Y en los próximos meses trabajaremos en estrecha colaboración, en el espíritu de comunión que nos une en la Iglesia”.
Apuntó, “agradezco a la gran familia del Dicasterio, el camino que hemos recorrido juntos durante estos ocho años. Iniciamos ahora el proceso, que se desarrollará en los próximos meses, para una transición fluida, con el fin de ayudar al Dicasterio a seguir creciendo al servicio del Santo Padre y en su misión de servir con espíritu de unidad y apertura”.
En tanto, Michael P. Warsaw presidente del Consejo de Administración y Director Ejecutivo de EWTN, recalcó que Alvarado se había ganado “la confianza y el respeto de todos los que tuvieron el privilegio de trabajar a su lado” durante sus años en la cadena. Le ofrecemos nuestras oraciones, nuestro ánimo y todo el apoyo de la familia EWTN ahora que emprende esta importante misión al servicio del Papa León XIV y de su pontificado”.
En tanto, el jefe de la iglesia católica mundial hizo un llamado a poner fin a las guerras y a mantener la esperanza en la vida eterna durante una homilía ante fieles y religiosos en el cementerio monumental del Verano en el Vaticano.
Prensa Latina (PL) indicó que en la misa de este lunes celebrada con motivo de la Conmemoración de todos los fieles difuntos, el pontífice dedicó una parte de su reflexión a las víctimas de los conflictos armados y pidió que el sufrimiento de sus familiares conmueva a quienes tienen la capacidad de detener la violencia, “que las lágrimas de tantas madres, de tantos niños, de tantos ancianos conmuevan las conciencias de quienes tienen el poder de hacer callar las armas!”.
El obispo de Roma basó su homilía en el significado de la muerte desde la fe cristiana y en la esperanza de la resurrección, al recordar que el cementerio representa un umbral entre la existencia terrenal y la vida que según la doctrina católica espera a los creyentes. Al referirse a las Bienaventuranzas del Evangelio de Mateo, las vinculó con el dolor de quienes han perdido a sus seres queridos, tanto en circunstancias naturales como a consecuencia de la violencia de la guerra.
El Papa aseveró “la fe cristiana permite comprender que la relación con quienes han fallecido no desaparece, sino que se transforma, es importante la oración y la confianza en Dios como fuentes de consuelo para los familiares”. Antes de la celebración en el cementerio del Verano, uno de los principales camposantos de la capital italiana León XIV se detuvo en oración ante algunas tumbas y depositó flores en homenaje a los difuntos. La Conmemoración de todos los fieles difuntos, celebrada cada 2 de noviembre por la Iglesia católica, está dedicada a recordar y orar por quienes han fallecido.
