Vandalismo y represión, en la segunda protesta por el agua en Jalisco
Bombas molotov e incendios al Palacio de Gobierno fueron las características de la segunda marcha contra la calidad del agua en Jalisco, por parte de infiltrados, según dijeron varios de los ciudadanos asistentes.
La segunda megamarcha registró incidentes pese a que los ciudadanos desde un principio señalaron la presunta presencia de grupos de choque encapuchados que habrían vandalizado negocios y protagonizado actos violentos durante la movilización.
A través de redes sociales circularon videos en los que se observa a personas encapuchadas, quienes presuntamente causaron daños a establecimientos del Centro de Guadalajara. Las imágenes también fueron difundidas por el Gobierno de Jalisco, que señaló a participantes de la movilización como responsables de los actos vandálicos.
La marcha inició en el Parque Rojo con la exigencia de garantizar agua limpia para la población. Sin embargo, a la demanda se sumó la indignación por los hechos ocurridos durante la primera megamarcha, el pasado 11 de octubre, cuando hubo agresiones y detenciones por parte de la Policía Estatal.
En esta segunda convocatoria se observó una menor participación ciudadana, en medio de las inconformidades por el operativo policial de la semana anterior.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, informó que familias y personas de distintas edades que acudieron a la manifestación señalaron la presunta infiltración de grupos de encapuchados, a quienes acusaron de responder con violencia cuando otros asistentes les pidieron retirarse.
“Durante el inicio de la segunda marcha por la calidad del agua, familias y personas de todas las edades que acudieron a exigir su derecho señalaron a grupos de personas encapuchadas por infiltrarse en la manifestación”, publicó el mandatario en redes sociales.
Lemus dijo que, de acuerdo con los reportes recibidos, estos grupos utilizaban palos y tubos, detonaban petardos y lanzaban proyectiles e incluso bombas molotov. Ante esta situación, llamó a que la movilización se desarrollara pacíficamente y aseguró que su gobierno actuaría de manera responsable para evitar confrontaciones.
Por su parte, las autoridades difundieron recomendaciones de seguridad dirigidas a periodistas y reporteros que cubrían la manifestación. Entre ellas, priorizar la integridad física, retirarse ante detonaciones o enfrentamientos, mantenerse en equipo y en comunicación con las redacciones, así como identificar rutas de evacuación.
También recomendaron no tocar objetos sospechosos, alejarse de posibles artefactos explosivos y reportar cualquier incidente, indicando la ubicación y solicitando ayuda en caso de amenazas o lesiones.
La Segunda Megamarcha por el Agua, realizada este domingo 18 de octubre en la capital de Jalisco, estuvo marcada por la presencia de encapuchados y presuntos grupos de choque. Los asistentes los rechazaron y reiteraron que la movilización debía ser pacífica. De acuerdo con reportes de medios locales y nacionales, algunos de estos grupos detonaron petardos y artefactos explosivos, y se reportó el lanzamiento de bombas molotov.
La protesta partió a las 11:00 horas del Parque Rojo (Parque Revolución) rumbo al Palacio de Gobierno, en el Centro Histórico. Según Aristegui Noticias, la marcha se detuvo pocos minutos después de iniciar, luego de que un grupo con martillos y palos detonara un explosivo que generó ruido y temor entre los participantes.
La movilización del 18 de octubre, convocada tras la represión policial de la semana anterior, puso en evidencia el riesgo de que la exigencia legítima de agua potable sea opacada por la violencia de grupos infiltrados en el contingente
Diversos medios reportaron que un contingente con el rostro cubierto, con palos y martillos, intentó integrarse a la movilización. Argumentaba solidaridad con la exigencia de agua limpia y con las víctimas de la represión de la semana pasada. Ciudadanos y colectivos le exigieron retirarse con consignas como “Fuera encapuchados” y también reportaron la presencia de un bloque negro.
Colectivos ciudadanos denunciaron la presencia de presuntos infiltrados. Según los manifestantes, algunos individuos visten de negro y otros portan camisetas de equipos como Chivas y América. Asistentes pidieron a quienes llevaban el rostro cubierto que se descubrieran para demostrar que no eran infiltrados.
