Nacionalprincipal

Soberanía no se entrega: Claudia Sheinbaum

La presidente de México dio ayer un mensaje a la Nación, con motivo de su segundo año de gobierno, en donde reiteró la defensa de la soberanía mexicana, así como el combate a la inseguridad, destacando sus logros, tanto a nivel nacional, como internacional.

Comparezco ante el pueblo de México a casi dos años de haber asumido la Presidencia de la República. Lo hago con la certeza de que estamos transformando la vida pública del país. Cada avance, decisión y esfuerzo, tienen un mismo propósito: que el bienestar llegue a todas y a todos.

Estoy convencida que México camina por el rumbo de la Prosperidad Compartida, con independencia, libertad y con mucha dignidad.

Hemos ejercido el gobierno con honradez y austeridad republicana. Tenemos claro que los recursos públicos son del pueblo y deben ejercerse para su beneficio.

Los servidores públicos tenemos la obligación de comportarnos con profunda responsabilidad, pero, al mismo tiempo, con sencillez y humildad.

Durante muchos años, mientras millones de mexicanas y mexicanos trabajaban todos los días para salir adelante, el gobierno se fue alejando de la gente, de sus necesidades y de su realidad. Se utilizaban los recursos públicos para excentricidades y lujos, y se gobernaba para unos pocos. Eso terminó con la llegada de la Cuarta Transformación, y lo digo claro: debe continuar de esa manera.

Se separó el poder económico del poder político y se gobierna con honestidad.

Hoy existe una relación distinta entre el gobierno y el pueblo. Somos un gobierno que está presente en cada rincón del territorio, que recorre el país, que escucha, atiende y rinde cuentas.

En 2025, los ingresos del Gobierno Federal alcanzaron una cifra histórica de 6 billones 46 mil millones de pesos. Esto significa 487 mil millones de pesos más que en 2024.

Al cierre de agosto de 2026, la recaudación registra ya 149 mil millones de pesos más respecto al mismo periodo de 2025.

Los recursos públicos se convierten en Programas para el Bienestar, escuelas, hospitales, vivienda, carreteras, obras de agua, trenes y seguridad.

Al menos tres días a la semana recorremos el país para escuchar, atender e informar.

En estos 23 meses hemos recorrido 84 mil 407 kilómetros por aire y 20 mil kilómetros por tierra, visitando comunidades y regiones de las 32 entidades de la República, lo que representa haberle dado 2.6 vueltas a la Tierra.

Hemos realizado 475 conferencias “Mañaneras” como un ejercicio permanente de información, diálogo, debate y derecho de réplica.

Gobernamos promoviendo y garantizando el ejercicio de las libertades y la democracia. No se reprime al pueblo, no se utiliza la fuerza del Estado para callar a quienes piensan distinto.

Se respeta plenamente la libertad de expresión y manifestación.

Las instituciones públicas tienen como origen la voluntad ciudadana. Hoy, también el Poder Judicial es elegido por el pueblo y se establecen mecanismos para garantizar el derecho de las audiencias en los medios masivos de comunicación.

Esta es una transformación en la manera de entender y ejercer el poder público: un gobierno que trabaja para todas y todos, pero mantenemos la máxima de la Prosperidad Compartida; o dicho de otra forma “Por el bien de todos, primero los pobres”.

El salario mínimo mensual pasó de 2 mil 800 pesos en 2018 a 9 mil 582 pesos en 2026, 154 por ciento más en términos reales.

En la frontera norte el salario mínimo alcanza 13 mil 409 pesos mensuales. El salario medio de la economía formal alcanzó un máximo histórico de 20 mil 212 pesos mensuales, el más alto de la historia.

Gracias a ello, la pobreza laboral en 2026 se encuentra en su mínimo histórico desde 2005.

Las y los trabajadores de aplicaciones ya cuentan con Seguro Social y reciben reparto de utilidades.

El sello laboral para la exportación de productos agropecuarios garantiza la seguridad social y el salario de las y los jornaleros agrícolas, e inicia su operación en este septiembre.

Se aprobó la reforma que reduce la jornada laboral de manera paulatina, hasta llegar a solo 40 horas semanales en el 2030.

En estos casi dos años hemos enfrentado difíciles circunstancias internacionales, marcadas por un cambio en la política arancelaria del gobierno de los Estados Unidos. En particular, los aranceles a la exportación de vehículos, acero, aluminio y sus derivados, así como la guerra en Irán que elevó los precios internacionales del petróleo han generado difíciles circunstancias para nuestro país y para todo el mundo. Aun en estas difíciles condiciones, la economía mexicana permanece estable y avanzando.

Aquí les presento varios indicadores que lo muestran:

Récord en Inversión Extranjera Directa en el primer semestre de 2026, alcanzando los 35 mil millones de dólares. Este monto representa un crecimiento del 12 por ciento comparado con el mismo periodo del 2024.

En el segundo trimestre, el PIB de México tuvo un crecimiento de 1.4 por ciento respecto al primer trimestre anterior y de 1.9 por ciento respecto al segundo trimestre de 2025.

Se alcanzaron los 60 millones de personas con empleo, lo que representa una tasa de desempleo de tan solo 2.7 por ciento. Al cierre de agosto, sin considerar plataformas digitales, se crearon 86 mil 765 puestos de trabajo formales respecto al cierre de julio de este año.

La inflación va a la baja, gracias a incentivos de los combustibles y a los acuerdos para contrarrestar la inflación y la carestía entre el sector privado, social y el gobierno.

No ha aumentado el precio de la gasolina regular ni del diésel. Y 24 artículos de la canasta básica han disminuido su precio en 12 por ciento en términos reales.

El peso está fuerte, se mantiene en cerca de 17 pesos por dólar, una de las monedas más apreciadas en todo el mundo.

Por segundo año consecutivo, la balanza comercial es positiva.

Alcanzamos la cifra de 51.1 millones de viajeros internacionales durante el primer semestre de 2026, lo que representa un aumento del 7.7 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Arribaron por crucero 6.6 millones de visitantes, 15.2 por ciento más que el año anterior y su derrama económica aumentó 18.7 por ciento.

En unos días presentaremos el nuevo Paquete Fiscal y Presupuestal para 2027. Será un proyecto responsable que, al mismo tiempo que garantiza una paulatina consolidación fiscal, mantiene inversión y bienestar, salud y educación.

Recientemente se aprobó la Ley para la Inversión, que está permitiendo acelerar la inversión pública y mixta durante el segundo semestre de 2026, para fortalecer la infraestructura y el desarrollo nacional.

Al inicio del gobierno presentamos el Plan México, que tiene el objetivo de producir más para el consumo interno, sustituir importaciones, fortalecer y diversificar el comercio exterior.

Se publicaron dos Decretos con incentivos para la inversión privada, en particular, para 25 Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, de los cuales, 10 ya están en proceso de desarrollo.

25 de los 100 parques industriales que anunciamos como meta ya están en operación.

Por otro lado, creamos la Oficina de la Presidencia para la Promoción de las Inversiones, que cuenta con una ventanilla única que aprueba en un máximo de 60 días los trámites. Con ésta, se han aprobado en 4 meses: 19 proyectos por un monto de 3 mil 760 millones de dólares.

Además, se han simplificado y eliminado 60 por ciento de los trámites, se redujeron en 66 por ciento los requisitos y disminuyó en 50 por ciento el tiempo promedio de respuesta. Destaca la simplificación del 100 por ciento de los trámites en Cofepris.

Asimismo, se inició el desarrollo de “Coatlicue”, la supercomputadora más potente de América Latina, con una capacidad estimada de 314 mil billones de operaciones por segundo.

Los Programas del Bienestar son una expresión de la convicción de que nadie construye una nación solo y de que tenemos la obligación de apoyar a quienes durante mucho tiempo fueron olvidados.

Los Programas sustentan y se sustentan en el Humanismo Mexicano, en una idea sencilla, pero poderosa: la riqueza de México debe traducirse en bienestar para su pueblo.

Por eso, una pensión para un adulto mayor, una beca para un estudiante o un apoyo para quien trabaja la tierra no son concesiones del poder, sino una forma de reconocer la dignidad y el esfuerzo de millones de mexicanas y mexicanos.

Es una nueva manera de entender al Estado, no como espectador de las desigualdades, sino como instrumento de justicia. Y quizá ahí se encuentra una de las mayores transformaciones de nuestro tiempo: haber convertido el amor en política pública, y la política pública en derechos que le pertenecen al pueblo de México.

Al cierre de 2026, los Programas para el Bienestar llegarán a 42 millones 860 mil 296 derechohabientes, con una inversión histórica de un billón de pesos destinados directamente al bienestar de la gente.

13 millones 788 mil adultos mayores reciben una Pensión de 6 mil 400 pesos bimestrales.

2 millones 873 mil mujeres de 60 a 64 años cuentan con Pensión Mujeres Bienestar, como reconocimiento a toda una vida de trabajo y cuidados.

2 millones de personas con discapacidad reciben un apoyo permanente de 3 mil 300 pesos bimestrales.

Medio millón de jóvenes participan en Jóvenes Construyendo el Futuro.

300 mil niñas y niños de madres trabajadoras de familias reciben atenciones y cuidado.

Apoyamos a cerca de 200 mil pescadores de Bienpesca.

En el campo, estamos impulsando la soberanía alimentaria y garantizando el desarrollo, apoyando directamente a quienes producen la riqueza de nuestra tierra.

Un millón 889 mil campesinos participan en Producción para el Bienestar; más de 2 millones 157 mil productores reciben Fertilizantes Gratuitos; 445 mil sembradores reciben Sembrando Vida, y millones de familias se benefician de los Programas de Alimentación para el Bienestar y precios justos.

A través de La Escuela es Nuestra, en 2026, más de 73 mil planteles de educación básica y media superior han recibido recursos para mejorar sus instalaciones junto con padres y madres de familia.

Como nos comprometimos, hemos dedicado esfuerzos y recursos para fortalecer y ampliar la educación media superior y superior.

Para ello, creamos el Bachillerato Nacional, con el objetivo de unificar todas las preparatorias y Tecnológicos del país bajo un mismo paraguas educativo, garantizando su cobijo con alguna institución de educación superior.

Este año ya egresaron más de 657 mil jóvenes de la primera generación del Bachillerato Nacional, con una doble certificación: la del propio Bachillerato de la Secretaría de Educación Pública y la de una institución de educación superior, gracias a un acuerdo con 29 universidades y Tecnológicos nacionales y estatales.

Eliminamos el examen de admisión a la educación media superior en 17 entidades. A diferencia de años anteriores, que las y los adolescentes se les hacía creer que “había buenas y malas escuelas” y que “su calificación en un examen determinaba a cuál de ellas podían acceder”, hoy saben, las y los jóvenes, que todas las escuelas de educación media superior públicas son buenas y que ellos pueden decidir a cuál asistir, a partir del lugar donde viven y de su interés.

El nuevo sistema tiene un nombre con mucho simbolismo: “Mi derecho, mi lugar”.

Este año, la mayoría de los estudiantes encontraron lugar en sus primeras dos opciones. Con el examen de admisión, los estudiantes podían llegar a estudiar en su décima opción, lo que los hacía desertar en el primer año.

Los jóvenes deben estar en la escuela.

Además, en 2026 habremos creado 156 mil nuevos lugares en educación media superior, gracias a 485 construcciones y ampliaciones. Y llegaremos a 400 mil nuevos lugares, para alcanzar el 90 por ciento de la cobertura nacional en este nivel educativo para 2030.

Con respecto a la educación superior, para 2026, la Universidad Nacional Rosario Castellanos tendrá 13 nuevas unidades académicas en todo el país con 119 mil 280 estudiantes. Se alcanzaron 239 Universidades del Bienestar “Benito Juárez” con 285 mil alumnos.

En todo el sistema público de universidades autónomas, politécnicos y tecnológicos públicos, en dos años se habrán creado 245 mil 111 lugares adicionales; es decir, un cuarto de millón de jóvenes que antes no encontraban lugar, hoy tienen la opción de estudiar.

Se han basificado, sumado al millón de profesores que se basificaron durante el sexenio del Presidente López Obrador, 200 mil maestras y maestros más.

Como parte de la celebración de la Copa Mundial de Futbol, desarrollamos el Mundial Social que, a través de estas actividades, se construyeron 2 mil 226 canchas de futbol por parte del Gobierno de México y un número similar de municipios y estados; mil 123 murales alusivos al futbol realizados por el Instituto de la Juventud; mil 166 recuperaciones de espacios deportivos, así como 74 Mundialitos y Copas con la participación de 1.1 millones de personas de todas las edades. Los torneos escolares permanecerán todos los años.

En salud estamos recuperando un derecho que durante años fue abandonado. Cuando llegó el gobierno de la Cuarta Transformación, había un profundo retroceso en el Sistema de Salud pública en México. Hay que recordarlo, para que se den una idea: entre 1943 y 1982, se construyeron en el IMSS 29 mil 500 camas hospitalarias, mientras que en el periodo del neoliberalismo de 1983 a 2018 solo se agregaron 4 mil camas; es decir, en el mismo número de tiempo 29 mil, en los siguientes 36 años solo 4 mil camas.

Ningún hospital que atiende cáncer carece de medicamentos.

Creamos el programa Salud Casa por Casa, a través del cual 20 mil profesionales de la salud han realizado más de 23 millones de visitas domiciliarias a adultos mayores y personas con discapacidad. Es el programa de prevención de salud más importante de todo el mundo.

Creamos el Servicio Universal de Salud para conjuntar los esfuerzos de las tres principales instituciones de salud pública federal. Para ello, de septiembre a diciembre, implementaremos más de 12 mil consultorios en los 24 estados adheridos al IMSS Bienestar, con el objetivo de fortalecer la atención primaria y la prevención de la salud.

Con nuestro gobierno, el Infonavit y FOVISSSTE recuperaron su capacidad para hacer viviendas y no solamente otorgar créditos injustos. Entre estas dos instituciones y la Comisión Nacional de Vivienda, tenemos como meta construir 1 millón 800 mil viviendas para familias que ganen menos de 2.9 salarios mínimos.

A la fecha, se han contratado 668 mil; de las cuales, 278 mil están en construcción y ya se asignaron 90 mil viviendas.

Asimismo, estas instituciones, junto con Sociedad Hipotecaria Federal, dan créditos más accesibles a familias con mayores percepciones.

Hoy, se han entregado 779 mil créditos a familias; la meta es otorgar 2.2 millones.

Por otro lado, se han beneficiado 717 mil familias con créditos y apoyo de mejoramiento de vivienda, de los 1.8 millones que tenemos como meta.

Además, hemos corregido una de las mayores injusticias heredadas del pasado: 5 millones de familias dejaron de estar atrapadas en créditos impagables. Impresionante lo que sucedía en el pasado: la gente pedía crédito por 60 mil pesos, había pagado durante 20 años y su deuda había ascendido a un millón de pesos. Ahora, todo eso fue reestructurado y hay millones de familias que ya pagaron su vivienda.

Para garantizar la propiedad, hemos regularizado 337 mil hogares de 1.2 millones que tenemos como meta.

Asimismo, la Comisión Federal de Electricidad ya inició la implementación del Plan de Inversión por más de 244 mil millones de pesos para modernizar y ampliar las redes de transmisión y distribución.

El Plan de Justicia Energética ha llevado a cabo 20 mil 377 obras de electrificación, en beneficio de más de 600 mil personas de 13 mil comunidades apartadas. El objetivo es alcanzar 99.9 por ciento de electrificación en el 2030.

Se han instalado 5 mil paneles fotovoltaicos para viviendas en la ciudad de Mexicali y vamos a ampliar este programa.

Redujimos la deuda de Pemex en 20 mil millones de dólares.

Hoy producimos 1.77 millones de barriles diarios y casi 5 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural; mientras que el Sistema Nacional de Refinación procesa más de 1.5 millones de barriles diarios.

La paz y la tranquilidad de las familias son la prioridad del gobierno. Miles de guardias nacionales, soldados, marinos, agentes de seguridad y servidores públicos trabajan todos los días en los 4 ejes de la Estrategia Nacional de Seguridad que nos hemos planteado:

Atención a las Causas.

Consolidación de la Guardia Nacional.

Fortalecimiento de la inteligencia y la investigación.

Y coordinación entre las instituciones del Gobierno Federal, la Fiscalía y coordinación con las entidades federativas.

Los resultados hablan por sí mismos:

Hemos logrado 51 por ciento de disminución en homicidios dolosos desde que llegamos a la Presidencia, lo que equivale a 44 homicidios menos cada día.

Debe resaltarse que julio registró el promedio diario más bajo desde hace 11 años.

En lo que va de 2026, el promedio diario de delitos de alto impacto bajó 54 por ciento respecto a 2018.

De octubre de 2024 a julio de 2026, ha habido 63 mil personas detenidas relacionadas con algún delito y 207 de ellos objetivos prioritarios de todos los grupos de la delincuencia organizada; se decomisaron 32 mil 824 armas de fuego y 519 toneladas de droga.

Además, fueron desarticulados y desmantelados 2 mil 725 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la elaboración de metanfetaminas.

En política exterior hemos mantenido los principios constitucionales, no solo porque esa es nuestra obligación sino por convicción propia: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto; la protección y promoción de los derechos humanos; y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

En este marco, subrayo la relación con el gobierno de los Estados Unidos, que ha tenido sus dificultades, pero que hemos tomado la decisión de siempre buscar el entendimiento.

Quizá uno de los aspectos más dolorosos ha sido el trato que han recibido las y los mexicanos a través de detenciones y la dolorosa muerte de 17 de nuestros connacionales en centros de detención y operativos.

En materia comercial, tenemos diálogo permanente con el gobierno de los Estados Unidos y esperamos llegar a un entendimiento.

Y mientras yo tenga el honor de servir como Presidenta de la República, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra independencia. Porque México es un país soberano. Y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte.