Normalistas de Ayotzinapa estuvieron en barandilla de Policía de Iguala
El fiscal especializado para la investigación del caso Ayotzinapa Mauricio Pazarán, y el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob) Arturo Medina, presentaron las nuevas líneas de investigación de este caso ocurrido a finales de septiembre de 2014, donde destaca que algunos alumnos de la normal rural “Raúl Isidro Burgos” fueron presentados en barandilla de la Policía de Iguala y sus teléfonos celulares siguieron siendo utilizados tras su desaparición en Iguala.
En conferencia de prensa el fiscal especial de la FGR Mauricio Pazarán detalló que se han realizado indagatorias sobre los teléfonos celulares de los estudiantes desaparecidos, en el sentido de que se ha trabajado para establecer si los dispositivos fueron utilizados posteriormente, “uno de los primeros casos es el relacionado con el aparato telefónico del estudiante Jorge Antonio TizapaLegideño. Esta reanálisis permitió identificar a las personas que utilizaron posteriormente este equipo».
Mencionó, “de estos avances tenemos resultados positivos. El primero que aparece dentro de esta línea es Mauro ‘N´ exservidor público en Iguala, quiende acuerdo a los registros, podemos afirmar que utilizó el móvil del estudiante en un periodo comprendido del 23 al 25 de octubre del año 2014, es decir, a casi un mes de la desaparición del estudiante».
Señaló, “con ese objetivo de prueba, en relación con diversas testimoniales, es que el 25 de agosto de 2026, la jueza II de distrito en materia penal en el Estado de México, con residencia en Toluca, otorgó orden de aprehensión en contra de Mauro ‘N’, por los delitos de delincuencia organizada y desaparición forzada de personas en agravio de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos”.
Reiteró, “continúan las indagatorias para conocer qué otras personas podrían haber utilizado posteriormente ese dispositivo.En la línea de las sábanas telefónicas existentes, se logró identificar otro teléfono celular perteneciente al estudiante Jorge Anibal Cruz Mendoza, que fue utilizado por un policía municipal de Iguala el 30 de septiembre de 2014, posteriormente, por su pareja sentimental”.
Aseveró, “este hallazgo no es aislado, un teléfono no es solo un objeto. Analizado técnicamente puede convertirse en una fuente relevante de información para establecer conexiones entre personas, lugares y momentos.De las pruebas recabadas hasta el momento, se conoció que el policía municipal laboró activamente aquella noche de los hechos. Y esto es relevante, ya que pudo haber participado en la detención y posterior desaparición de los estudiantes».
Indagatorias relacionadas con la barandilla
Apuntó, de manera similar ocurrió con el equipo telefónico del estudiante Israel Caballero Sánchez, el cual fue utilizado con posterioridad a su desaparición, que fue utilizado por la esposa de un exfuncionario municipal adscrito a la barandilla, en funciones el día de los hechos.Del reanálisis del hecho al teléfono de Israel Caballero Sánchez, nos refuerza esta línea de investigación relacionada con el traslado de alguno de los estudiantes a lo que se denomina la barandilla de Iguala».
Enfatizó, “además, existen otros elementos de prueba que refuerzan esta línea de investigación y contradicen lo declarado por José Ulises ‘N’, quien afirmó que únicamente el día de los hechos, seis personas detenidas habían ingresado a esta barandilla. Las investigaciones reúnen siete declaraciones, de las cuales cuatro son de policías municipales, dos de integrantes de Guerreros Unidos y una de ellas de un sobreviviente».
El funcionario de la FGR reconoció que para esclarecer qué pasó en la barandilla de Iguala, es necesario continuar con las indagatorias de José Ulises Bernabé, que entonces se desempeñaba como juez de barandilla en la comandancia municipal, «la investigación de José Ulises resulta relevante por los testimonios que ubican a aproximadamente 17 estudiantes normalistas en la comandancia municipal de Iguala, antes de ser trasladados a un destino desconocido».
Reveló, “actualmente existe una orden de aprehensión vigente por desaparición forzada, y el Estado mexicano mantiene un procedimiento de extradición ante Estados Unidos. La importancia de traer a Ulises Bernabé ante la justicia mexicana radica en saber si esa noche un grupo de jóvenes fueron llevados a Barandilla. ¿A quién se los entregó? ¿Y qué pasó con ellos?».
Los antecedentes de este suceso que hizo temblar al sistema político mexicano, ocurrió la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, cuando se registró la desaparición forzada de 43 estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala, Policías Municipales de varias localidades interceptaron y dispararon contra los autobuses que trasladaban los normalistas. De acuerdo con las investigaciones, policías locales y sicarios de “Guerreros Unidos” serían los responsables de las agresiones de aquella jornada, la jornada violenta dejó un saldo de seis personas asesinadas, al menos 40 heridas y la desaparición de los 43 jóvenes, cuyo paradero continúa sin conocerse, aunque la versión oficial sostiene que fueron cremados en el basurero de Cocula.
