Espectáculos

Murió el actor Sam Neill

Después de conocerse el fallecimiento del actor Sam Neill, Steven Spielberg, Nicole Kidman y Laura Dern se sumaron a los homenajes que se realizarán en honor al protagonista de ‘Jurassic Park’, quien falleció ayer, a los 78 años.

Spielberg aseguró sentirse entristecido por la muerte del actor neozelandés y aseguró que disfrutó mucho trabajar con él.

«Sam fue excepcionalmente colaborativo (…) Le costó mucho interpretar a un personaje que actuaba como si los niños fueran desordenados y olieran mal, porque esto era lo opuesto al padre cariñoso que era con sus hijos», dijo el director de ‘Jurassic Park’.

Neill fue diagnosticado en 2022 con linfoma de células T angioinmunoblástico, no obstante, la familia afirmó que su repentina muerte no se debió al cáncer.

La noticia ha provocado numerosas muestras de pesar, entre ellas la de Laura Dern, su compañera de reparto en ‘Jurassic Park’ (1993), ‘Jurassic Park III’ (2001) y ‘Jurassic World Dominion’ (2022) , quien compartió unas emotivas palabras con la revista People.

«Sam fue mi querido amigo de toda la vida… Me demostró la máxima lealtad, protección y amor, siempre con un ingenio sutil (…) Era un caballero auténtico y noble, el galán de mis sueños. Te amaré por siempre, Dr. Alan Grant», dijo la actriz haciendo referencia a su personaje en la franquicia.

La noticia fue difundida por su familia a través de Instagram.

«Es con enorme tristeza que los seres queridos de Sam Neill comparten la noticia de su fallecimiento ocurrido este lunes 13 de julio en Sídney, Australia. Sam estaba rodeado de su familia y murió con la dignidad que lo caracterizó toda su vida. Su partida fue repentina e inesperada aunque bendecida por el hecho de que Sam estaba libre de cáncer», se lee en el comunicado que termina pidiendo respeto por la privacidad de los suyos.

Nacido el 14 de septiembre de 1947 en la mesa de la cocina de la casa familiar en Omagh, Irlanda del Norte, donde su padre neozelandés estaba trabajando para la armada británica, el futuro actor fue bautizado con el nombre de Nigel John Dermot Neill.

De regreso en Nueva Zelanda, a los 9 años el pequeño Nigel ingresó como pupilo a uno de los colegios más distinguidos del país, donde rápidamente entendió que su acento raro, la tartamudez que padecía y su «tonto» nombre de pila le garantizaban la burla constante de sus compañeros. Así, inspirado por los valientes personajes de los westerns que admiraba, Neill tomó el nombre de Sam. «Probablemente la mejor decisión que tomé en mi vida. Sam es fácil de decir, suena amistoso y fuerte con un toque de perro labrador», recapitulaba el actor en su libro de memorias, publicado en 2023 tras haber sido diagnosticado con una rara forma de cáncer.

Un estudiante vago y no especialmente brillante, según su propia descripción, el actor decidió estudiar letras en la universidad y fue allí dónde empezó a interesarse por el teatro. Luego de graduarse se sumó a una compañía que hacía giras presentando obras de Shakespeare y clásicos del repertorio infantil.

En busca de un trabajo más estable cambió los escenarios por la producción de documentales y cortometrajes para el instituto de cine de Nueva Zelanda. Sin embargo, su interés por la actuación seguía intacto y cada tanto despuntaba el vicio apareciendo en los cortometrajes de sus colegas. Gracias a ellos consiguió su primer papel protagónico en un largometraje, Perros de presa (1977), el primer film en colores hecho en Nueva Zelanda que puso en marcha un nuevo movimiento de cine en el país. Pero fue su siguiente papel en el drama de época Mi brillante carrera, de Gillian Armstrong, el que lo convenció de que todo el asunto de la actuación podía funcionar para él. La película compitió en el festival de Cannes, lo que le dio una exposición internacional de alcances inesperados. Entre ellos estuvo la amistad con el legendario actor británico James Mason, con quien trabajó en el telefilm Ivanhoe y luego se ocupó de mandar cartas a sus productores amigos para recomendar al joven intérprete neozelandés instalado en Australia.

Gracias a la generosidad de Mason, Neill consiguió su primer trabajo en Hollywood como protagonista de La última profecía, la tercera parte de la serie de películas sobre Damien Thorn, el anticristo.